RASTREO. DEFINICIONES.

RASTREO.

El rastreo (tracking) se define como el arte de localizar, identificar y seguir señales y, mediante interpretaciones y deducciones inteligentes, obtener información razonablemente precisa sobre la presa en cuestión. Las mismas destrezas se aplican si la presa es un ser humano, un animal, un ave o un vehículo. Cuando se aplican a los animales, el arte del rastreo recibe distintos nombre según el continente: trailing en Norteamérica, spooring en África y pugging en India. En resumidas cuentas, el rastreo es el seguimiento y la interpretación de señales.

 

SEÑALES.

Las señales son indicaciones físicas que se descubren en un entorno y que ha dejado el paso de un animal o de un objeto inanimado. Los siguientes son ejemplos de señales visuales:

  • Savia de una raiz dañada o del tronco de un árbol.
  • Alteraciones en el reino animal, las aves o los insectos.
  • Cambios de color y disposición poco natural de la vegetación por verse alterada.
  • Ausencia de agua o rocío en la vegetación.
  • Huellas en el suelo embarrado o desnudo de vegetación.
  • Presencia de barro, tierra o arena en la vegetación.
  • Excrementos, pelo, plumas y huesos.
  • Vegetación aplastada, rota o cortada.

SEÑALES EN EL SUELO.

Son marcas, huellas o alteraciones al nivel del suelo.

SEÑALES EN ALTO.

Señales situadas por encima del nivel del tobillo.

SEÑALES CONCLUYENTES.

Señales directamente relacionadas con la presa, como la huella de una bota en terreno blando.

SEÑALES VALIOSAS.

Señales probablemente dejadas por la presa, pero que no se pueden relacionar con ella de manera definitiva.

SEÑALES CLAVE.

Las señales clave son las más importantes. Una pista puede presentar de 20 a 30 tipos distintos de señales y el rastreador tendrá que estar familiarizado con todos ellos. No obstante, el rastreador se concentrará en una combinación de dos o tres señales en todo momento, que son las señales clave. Dada la naturaleza del terreno y los cambios en la vegetación, las señales clave cambiarán y una será más importante en algún momento. La señal clave variará dependiendo del paisaje, sea una selva primaria o secundaria, el sotobosque, una ciénaga, una pradera, el desierto o áreas cubiertas de nieve. Obviamente, algunas señales son habituales en todas las áreas, como una huella de pisada o una rodada. Las señales clave, como todas las señales, son afectadas por todos los cambios metereológicos y estacionales. Se alteran según el momento del día y antes, durante y después de llover o nevar, todo lo cual influye en gran medida en las señales que queden en una zona.

 

PATRÓN DE SEÑALES.

El patrón de señales revela los hábitos o peculiaridades de una presa. Esta información corresponderá a un individuo concreto o servirá para elaborar el perfil de un grupo o una especie. Un ejemplo sería un ciervo que se aventura fuera del bosque al amanecer para alimentarse de la cosecha de un granjero.

 

PARÉNTESIS DE TIEMPO.

Todas las señales en los estadios iniciales se sitúan en un margen de tiempo, es decir, el tiempo transcurrido entre el primer momento posible en que se pudo dejar una señal y el momento en que se localizó.

 

BORDES RECTOS.

Son las líneas rectas en las hojas o briznas de hierva impresas por la aplicación de presión. La mayoría de las hojas, verdes o secas, se curvan y, si se pisan, se rompen o doblan en línea recta. Por lo general, las hojas secas se quiebran y las hojas verdes o húmedas se doblan.

 

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A partir de los bordes rectos impresos en las hojas, podemos deducir el tamaño aproximado de la huella, lo cual, a su vez, nos ayudará a determinar el tamaño de la presa. Puedes comprobarlo pisando un cilindro de cartón, como el interior del papel higiénico, donde imprimirás dos bordes rectos. La anchura de tu pie quedará definida por la distancia entre ambos “bordes rectos”.

 

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EL RASTRO.

La palabra “rastro” (spoor) de los afrikáners significa “huella”, en holandés. “Rastro” se reserva para las señales dejadas por un animal (también el ser humano) en oposición a las señales que deja un vehículo o un objeto inanimado.

 

LA PISTA.

Es una línea de señales. Pista describe la línea o marcas dejadas en el suelo por todo lo que se acarrea o arrastra. Esta palabra amplía su significado para abarcar una señal o serie de señales, cualquier vestigio físico dejado por algo a su paso, sea una rueda, la estela de un barco, una serie de pisadas, el rastro de un animal, el olor, cualquier calor residual e incluso material observado al microscopio en los casos de rastreo genético.

 

RASTREO VISUAL.

Es el arte de seguir el rastro de una persona, animal o vehículo mediante las huellas que ha dejado. Hay que recordar que es difícil moverse en un entorno sin dejar señales visibles para el ojo adiestrado. Un rastreador visual se apoya sobretodo en la vista y, por tanto, es incapaz de rastrar por la noche, excepto en condiciones muy poco habituales, como cuando brilla la luna con intensidad, cuando hay una luz ambiente brillante, cuando se usa una linterna o con aparatos de visión nocturna.

 

RASTREO DE OLORES.

El rastreo de olores suele practicarse con perros. No obstante, un rastreador visual bien adiestrado puede seguir una presa, sea humana o animal, por su olor, un olor que tiene que ser fresco e intenso. Además, el rastreador visual debe estar alerta de los peligros potenciales cuando detecte olores como:

  • Olor de comida.
  • Humo.
  • Letrinas.
  • Tierra recién excavada o removida.

 

CUADRO DE RASTRO.

Es la imagen general que se hace el rastreador a lo largo de una pista dejada. Para el buen rastreador es como una historia escrita. Para obtener una imagen completa del rastro, hay que seguir la pista hasta establecer con precisión los detalles completos de la presa que está siguiendo. La imagen de la pista se va completando continuamente con cada fragmento de información adquirido. El rastreador experto deducirá parte de esa imagen general después de seguir una presa durante una distancia corta.

 

SUSTRATOS DE RASTRO.

Es el término genérico usado para todos los ámbitos donde la presa ha dejado señales. Por ejemplo, el barro y la arena son sustratos del rastro que retienen señales evidentes, mientras que las rocas y el agua conservan señales pero mucho más difíciles de detectar.

 

PUNTOS DE ENTRADA Y SALIDA.

Son puntos o zonas de paso por los que una presa se mueve de un entorno a otro, por ejemplo, de un pinar a un maizal, de una pradera a una carretera o de un campo arado a un bosque.

 

INDICADORES.

Son las señales que sirven para indicar la dirección en que se mueve la presa. Pueden ser señales en alto o en el suelo. La maleza, la hierba, los helechos que resultan aplastados o apartados al avanzar retendrán la dirección del movimiento hasta que vuelvan a ser alterados. Cuando una persona o un animal roza al pasar un árbol pequeño, pueden quedar enmarañadas algunas hojas. Las verás desde cierta distancia cuando adquieras experiencia. Si la base del árbol recibió algún golpe, las hojas recuperarán su posición natural. Las hojas o ramas se enmarañan en la posición de desplazamiento; por eso se llaman indicadores. Si las señales se contradicen, es posible que la presa vaya caminado hacia atrás; es decir, las huellas en el suelo mirarán en una dirección, mientras que las marcas de la vegetación alterada indicarán una dirección distinta de desplazamiento. Por otra parte, si las señales indicadoras en alto se contradicen entre sí, en el caso de una presa humana podría ser que las señales hayan sido modificadas o camufladas. Por ejemplo, un hombre que use este engaño táctico doblará deliberadamente la vegetación en dirección contraria a su línea de desplazamiento.

 

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PISTA SUCIA.

Pista que se adentra en una zona en la que existen otras pistas, por ejemplo, en un abrevadero o en una zona de pasto.

 

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ENGAÑO.

Si la presa sabe que la siguen, invariablemente intentará que el rastreador pierda su pista recurriendo a engaños. A menos que sea muy eficaz en los métodos de engaño, éste en la mayoría de los casos”señalará” un cambio de dirección.

 

PASO INDICADOR.

 

Es la huella del pie inmediatamente antes o después de un cambio voluntario de dirección. Los indicios iniciales se ven en las huellas numeradas como 1 y 2, siendo 1 el paso indicador porque apunta o indica un posible cambio de dirección. La huella 3 nos ofrece el primer indicio claro de la nueva dirección de desplazamiento. Cuando se anda, un cambio de 90° en la dirección suele manifestarse mediante dos pasos más cortos al realizar el giro, en este caso entre 1 y 2.

 

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BÚSQUEDA PERIMETRAL.

Método para localizar o volver  a localizar una huella que se ha perdido, o cuando un rastreador se dedica a localizar un punto de partida en la zona de un suceso.

 

EMPATIZACIÓN.

Lectura de la señal que permite al rastreador pensar y proceder igual que la presa. Eso permite al rastreador anticiparse a las acciones que pueda emprender la presa. El tiempo que el rastreador invierte en empatizar con un nuevo biotopo depende de su habilidad como rastreador. Por ejemplo, imagina que has seguido tres horas a una presa por un bosque y que tus principales “señales clave” fueron indicadores; de repente el rastro de la presa abandona el bosque y cruza una pradera. Tendrás que evaluar la situación: el terreno ha cambiado y las “señales clave” probablemente hayan pasado a ser las huellas de pisadas. Te puede llevar hasta media hora sentirte cómodo siguiendo las señales de una presa; es en este tipo de situaciones en las que el rastreo pasa de ser una ciencia a convertirse en un arte.

 

RASTREO DE PISADAS.

Es el rastreo “paso por paso” que se desempeña en el periodo de “empatización” o cuando el rastro se vuelve difícil de seguir. Serán sobre todo señales en el suelo lo que irás siguiendo cuando rastrees los pasos,  y tendrás que empezar por una huella reconocida de la presa, sea una señal concluyente o sólo valiosa. Luego se procede a un estudio completo de esa huella concreta para obtener toda la información posible: dirección, tamaño de la huella, anchura, profundidad, pie derecho o izquierdo, pata delantera o trasera en el caso de un animal, sexo, edad. Una vez considerado todo esto, la labor siguiente será encontrar la siguiente huella y así sucesivamente.

 

AISLAMIENTO DE HUELLAS.

Aquí es donde el rastreador, habiéndose anticipado a la ruta del objetivo, abandona la pista y se adelanta. Para hacer esto con alguna garantía de éxito debes saber extrapolar la dirección del avance mediante información obtenida por otra fuente. Esta técnica no sólo se usa para ganar tiempo en la persecución de un objetivo humano, sino que también, si las señales se están enfriando y volviendo antiguas, puedes obtener el premio de encontrar huellas más frescas.

 

RASGOS.

Son las características o cualidades que distinguen a un objetivo concreto, por ejemplo:

  • Una cojera.
  • Una extremidad amputada.
  • Un par de zapatos gastados de forma distinta.
  • Un caballo con una herradura dañada o sin herradura.

 

FÍSICO.

Atañe al aspecto general del objetivo.

 

ALIMENTACIÓN.

Comida y bebida que el objetivo consume habitualmente.

 

HÁBITAT.

Entorno natural en que vive el objetivo. Se describe como:

  • Rural.
  • Suburbano.
  • Urbano.
  • Remoto: lejos de cualquier centro de población.
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