3.- MOVIMIENTO.

descargaTanto si estamos de acampada como haciendo senderismo o si uno se encuentra perdido en la naturaleza a raíz de un accidente aéreo o por cualquier otro motivo, el conocer la mejor manera de avanzar por el terreno es de capital importancia. Las recomendaciones e instrucciones que, a continuación, detallamos son aplicables incluso si no te encuentras en una situación de peligro vital o de supervivencia. Si la situación está relacionada con un evento apocalíptico posiblemente no te interese ser localizado y sería conveniente adoptar una estrategia más táctica, en cuyo caso descarta los consejos dirigidos a facilitar la localización y rescate. Queda por lo tanto a discreción del lector qué normas aplicar y cuales no, según la situación en la que te encuentres, ya que, como es lógico, su aplicación variará dependiendo del objetivo que se persiga.

En caso de accidente o si estamos pedidos, recuerda que, excepto cuando los peligros locales o la necesidad de encontrar agua y alimentos te obliguen a alejarte del lugar del accidente, lo mejor es permanecer en el lugar aguardando el rescate. Si hay personas heridas y la provisión de agua y alimentos es limitada, es razonable enviar un grupo para que encuentre ayuda mientras los demás se quedan al cuidado de los enfermos. Los miembros del grupo que se encuentran en mejores condiciones serán los elegidos para iniciar la marcha en busca de ayuda, a menos que entre ellos haya un médico o alguien con conocimientos de primeros auxilios, en cuyo caso deberá quedarse con los heridos.

Con el tiempo, incluso con la gestión sanitaria más estricta, la posibilidad de aparición de enfermedades se incrementa gradualmente.

 

PLANIFICACIÓN DE UNA RUTA.

images-16En caso de tomar la decisión de partir, es necesario prepararse para la marcha. Si el terreno lo permite, la ruta ideal es una línea recta entre el punto de partida y el de destino, pero esto raras veces resulta factible. La orientación y un cuidadoso reconocimiento puede ser necesario para elegir aquellas rutas más sencillas, que pueden no ser las más rápidas o evidentes. Es preciso conocer con la mayor aproximación posible el punto de partida y el destino. Si disponemos de un mapa, dichos puntos se marcarán en él con exactitud, así como los detalles y accidentes que figuren a lo largo de la ruta. Estas características intermedias son precisos puntos de referencia cuando pueden reconocerse claramente sobre el terreno. Si no tenemos mapa, haremos nuestras anotaciones en una hoja de papel. La escala utilizada se adaptará al tamaño de la hoja para que todo el itinerario quepa en la misma. Si estás sobre terreno muy elevado, por encima de una gran llanura, puede ser posible trazar una ruta con cierta precisión. Si tienes prismáticos haz buen uso de ellos estudiando todas las rutas potenciales.

 

EN MARCHA.

La habilidad para desplazarse con eficacia es importante para conservar energías, la seguridad y el ahorro de tiempo. Las medidas que debemos adoptar a lo largo de la marcha irán en función de:

  • Tipo de terreno por el que debamos movernos.
  • Actividad humana en la zona.
  • Estado físico del o de los supervivientes / senderistas.
  • Cálculo aproximado de la distancia a recorrer.
  • Recursos naturales que se prevén a lo largo del itinerario (agua, comida, refugio, etc.). Si las circunstancias lo permiten, cazaremos y haremos acopio de alimentos durante la marcha para evitar rodeos y batidas especiales con el objeto de procurarse sustento.
  • Peso y volumen del equipo.
  • Época del año y condiciones meteorológicas.
  • Imperativos de tiempo y distancia.

Cada jornada debe programarse de tal forma que quede tiempo y energías suficientes para establecer un vivac seguro y confortable antes de anochecer. Descanso y sueño son muy importantes durante la marcha.

Antes de abandonar la zona debes hacer el suficiente acopio de agua y comida que te permita alcanzar la siguiente zona de vivac o donde preveas la posibilidad de realizar nuevo acopio de suministros. Así mismo debes dejar información en el lugar de partida que indique dónde has estado y hacia dónde te has dirigido para facilitar la localización por parte de las patrullas de rescate. Deja un mensaje con una lista de quién está en el grupo y detalles de tus intenciones. Marca el camino a medida que avances (entallando árboles a la altura de la vista, amontonando rocas en forma reconocible, etc.).

Transporta materiales para construir refugios: ropa, lonas, ponchos, incluso palos si es probable que escaseen en el terreno que cruces. Un refugio que pueda levantarse con rapidez permitirá ahorrar energías para recoger cosas necesitadas con mayor urgencia que los materiales para hacer el techo y los soportes. Evidentemente, lleva equipos o materiales para señalización por si surge la posibilidad de entablar contacto con los rescatadores, en caso de que sea esa tu intención.

El inicio de la marcha será progresivo. A lo largo de ella, el ritmo debe ser sostenido, adecuándolo al individuo más lento. Un movimiento uniforme pendular fatiga menos las piernas que un ritmo a base de sacudidas o de flexionar las piernas. Balancear los brazos también ayuda y desde luego no hay que meter las manos en los bolsillos, especialmente al subir o bajar montañas, ya que si resbalas tendrás menos posibilidades de frenar o amortiguar tu caída.

images-25Los altos deben ser breves, sobre todo con bajas temperaturas, con el objeto de no llegar a enfriarse. Cuando calcules el tiempo aproximado de la duración de la marcha debes incrementarlo de un 10% a un 20% más por los descansos, posibles imprevistos y altos para, en el caso de que se presente la oportunidad, la obtención de recursos o alimentos. La norma aconseja parar unos 5 – 10 minutos por cada hora de marcha. Esta norma no la tomaremos en un sentido estricto ya que dependerá de los diferentes niveles de condición física (propia o del grupo), o los imperativos de la situación en que nos encontremos. Durante estas pausas abrígate para evitar enfriarte, bebe agua aunque no tengas sed y aprovecha para consumir algún hidrato. No te tumbes, una pausa ligeramente activa facilitará la continuación de la marcha. Durante la marcha es preferible hacer pequeñas comidas que una grande. No comas si no tienes agua ya que la digestión te deshidrataría aún más.

Al sortear obstáculos se reducirá la velocidad para evitar que pueda quedar rezagado algún miembro del grupo.

Las ropas no deben llevarse ajustadas; las prendas amplias permiten la circulación del aire, la evaporación del sudor y la conservación del calor del cuerpo; además facilitan la libertad de movimientos. Es preferible comenzar la marcha abrigados, aprovechando los pequeños altos para quitarse la ropa a medida que se tenga calor.

Para mantener la dirección de la marcha se emplearán referencias lejanas. Si caminas solo, intenta seguir en línea recta mirando hacia atrás tus propias huellas cuando sean visibles, amontona piedras o clava estacas alineados entre sí cada cierto número de pasos, para comprobar que no te estás desviando de tu ruta. Este sistema nos sirve, además, para llevar una cuenta aproximada de la distancia recorrida y para facilitar la labor de búsqueda a los equipos de rescate que sigan nuestra pista.

images-2Si la ruta escogida es paralela a una cadena de montañas, procura que no se aparte del pie de éstas. En la parte alta de los montes suele haber pistas de animales por las que se puede caminar. Al no ser en ellas la vegetación tan densa, resulta más fácil establecer puntos de referencia y señalarlos con claridad.

Si el viento es constante en una misma dirección, el que nos dé en un mismo lado es una garantía del mantenimiento de ésta.

Si puedes, evita las áreas de vegetación densa que dificultarían la localización desde el aire o la distancia. En los bosques espesos la brújula se vuelve un elemento aún más valioso, si no dispones de ella comprueba constantemente el rumbo, trepando, si es preciso, a los árboles, pero quédate cerca del tronco y prueba cada rama antes de arriesgarte a poner tu peso sobre ella. Caerte solo empeoraría una situación ya complicada.

Seguir el curso de un río ofrece ventajas en una región desconocida y conduce, por lo general, a lugares habitados; también proporciona agua y alimentos, además de ofrecer la posibilidad de navegar su corriente usando una balsa o una embarcación improvisada. A veces sus tramos superiores pasan a través de barrancos y es imposible o desaconsejable tomar una ruta a lo largo de sus orillas, que pueden ser abruptas, rocosas y resbaladizas. En este caso pasa a terreno alto y no sigas los recodos, limitándote a seguir el curso general de la corriente. En terreno más nivelado, un río es más fácil de seguir y es muy probable que lo bordeen sendas seguidas por los animales, que puedes usar.

En zonas pantanosas utilizaremos las sendas de los animales, cuando éstas sigan el itinerario previsto aunque debemos evitar, si es posible, éstas zonas pantanosas.

Caminar junto a la costa significa aceptar una larga y tortuosa ruta, pero, con todo, el litoral nos recuerda constantemente nuestra posición además de suministrarnos comida.

Para estimar la distancia que has recorrido cuenta 3 km por hora, pero si has caminado cuesta arriba, reduce la estimación un tercio.

 

DESPLAZAMIENTO EN GRUPOS.

images-29Una de las normas de la montaña es no ir solo. Cualquier accidente en el medio natural entraña un mayor riesgo si no tenemos a alguien cerca que nos pueda ayudar.

Todos los miembros del grupo deben saber en todo momento por donde se va, el itinerario a seguir y el objetivo a alcanzar.

Los grupos deben organizarse para favorecer a los menos capacitados o deben tomarse las precauciones necesarias para transportarlos.

Un grupo grande puede enviar a otro más pequeño delante con la responsabilidad de abrir la ruta y montar el campamento por la noche, preparándolo para los lesionados que se mueven más despacio o son menos capaces.

Hay que desplazarse siempre de forma organizada, así será más fácil verificar que ningún rezagado ha quedado atrás. Cuando avancemos en grupo debemos asignar a cada miembro de la expedición una tarea concreta, así uno será el explorador, responsable de elegir la mejor ruta, evitando los descensos abruptos del terreno, las rocas sueltas, etc., y encontrando el mejor camino para superar los obstáculos y accidentes del terreno. Una segunda persona se asegurará de que el explorador, que estará ocupado en sortear los obstáculos, mantenga una correcta dirección general. Otos miembros del grupo deben relevarlos con frecuencia puesto que la labor del explorador que va en cabeza es bastante exigente y agotadora. El resto del grupo debe ir atento al terreno por el que se avanza para la localización de rastros de animales y recolección de recursos como plantas comestibles, bayas, frutos, huevos de aves, etc., además cada cual debe responsabilizarse de, al menos, otra persona del grupo para que nadie quede atrás.

Asigna puntos de reunión a lo largo de la ruta dando nombre a los accidentes del terreno más prominentes y marcándolos como puntos de reunión en caso de extravío de alguno de los miembros.

Siempre hay que estar vigilante para ver qué lugares ofrecen un buen refugio; si el tiempo empeora bruscamente, puedes retroceder hacia uno de dichos lugares.

Si es imperativo atravesar un terreno abrupto o resbaladizo las cuerdas pueden proporcionar un asidero para las manos que ayude a la gente a pasar por un lugar particularmente difícil . Serán muy útiles en laderas cubiertas de cantos rodados y en pendientes heladas.

Avanzar por territorio desconocido de noche puede ser muy peligroso, pero necesario en una emergencia o hay circunstancias (desierto por ejemplo) en las que es más cómodo viajar de noche.

La noche no es completamente oscura (y menos con luna llena) y la visión al aire libre no se pierde del todo. Los ojos precisan entre 30 y 40 minutos para acostumbrase a la oscuridad. Protege los ojos de las luces brillantes o la visión nocturna quedará deteriorada durante bastante rato, si es necesario mantén un ojo cerrado al mirar una luz brillante para conservar la visión nocturna en el otro. Un filtro rojo sobre una linterna te ayudará a retener la visión nocturna. Siempre es más oscuro entre los árboles que en campo abierto. Los oídos y el olfato son buenos sensores en la oscuridad. Camina despacio y tantea cada paso antes de poner todo tu peso hacia delante. Si bajas por una ladera arrastra los pies.

La realización de marchas a pie puede requerir la utilización de materiales específicos en función del tipo de terreno que recorramos, ya sea en terrenos con nieve, hielo, pedrizas o terrenos escarpados; para estos tipos de terrenos necesitamos conocer las técnicas de progresión que resulten más adecuadas y el uso de materiales específicos.

 

3.1.- MOVIMIENTO EN TERRENO LLANO Y BOSQUE.

3.2.- MOVIMIENTO EN CIÉNAGAS Y PANTANOS.

3.3.- MOVIMIENTO EN MONTAÑA.

3.3.1.- PELIGROS DE LA MONTAÑA.

3.3.2.- FRANQUEO DE LADERAS ESCARPADAS Y CORTADURAS.

3.4.- MOVIMIENTO EN CURSOS DE AGUA.

3.4.1.- VADEO.

3.4.2.- NATACIÓN.

3.4.3.- FLOTADORES IMPROVISADOS Y MEDIOS AUXILIARES.

3.4.4.- BALSAS.

3.4.5.- ACCESORIOS PARA LA NAVEGACIÓN.

3.4.6.- TÉCNICAS PARA EL MANEJO DE BOTES O BALSAS.

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