ERRORES EN LA ESTRATEGIA DE SOBREVIVIR EN LA NATURALEZA QUE TE MATARÁN.

 

Como buen superviviente que eres, has sopesado todas tus opciones y has descartado la opción urbana a la hora de sobrevivir al apocalipsis por lo que decides poner en marcha tu plan y largarte para resistir viviendo de la naturaleza, ¡bien pensado!. Ya está hecho lo más difícil y estás a salvo, a disfrutar del cataclismo en el paraíso natural, ¡¡ ERROR !!. Acaba de comenzar lo más difícil, no ya por la dureza del medio en el que planeas sobrevivir, sino también porque hay factores que, si no has tenido en cuenta, acabarán contigo.    Ahora eres un superviviente de una de estas dos categorías: el que tiene un refugio y el que no. Ninguna tiene garantizada el éxito, mucho menos si no has considerado alguno de los siguientes errores de estrategia:


1.- CAZARÉ Y VIVIRÉ DE LA TIERRA.

Partimos de la base de que, como mínimo, dominas todas las técnicas de supervivencia, pero, seguramente, la caza no es una de ellas. No hablamos de sentarnos en un puesto a esperar a que aparezcan las presas azuzadas por una reala de perros en un coto de caza. Hablamos de localizar a la presa, de rastrear, de evitar ser detectado por ella y por las amenazas humanas (competidores y/o  asaltadores), del sigilo manteniendo las normas de seguridad para evitar ser tu la presa.

  • La primera opción que nos viene a la cabeza cuando pensamos en cazar presas de tamaño medio a o grande (jabalís, venados,etc.), es la de usar un arma de fuego, pero esta es, sin duda, la forma más rápida de señalar nuestra posición e invitar a los indeseables a tu posición. Lo más sensato a la hora de evitar la detección es usar el arco, la ballesta o la lanza, que además de ser de las más difíciles modalidades de caza, son las más peligrosas. Aparte existen otras consideraciones básicas como: ¿Alguna vez has cazado?, ¿lo has hecho recientemente?, ¿puedes alcanzar a un objetivo en movimiento?.
  • Hay que tener en cuenta la logística. Si has tenido la suerte de cazar una presa, seguramente no habrá sido cerca de tu refugio, por lo que hazte estas preguntas: . ¿Cuándo ha sido la última vez que desollaste, destripaste y descuartizaste a un venado?, ¿sabes conservar la carne durante las diferentes estaciones?. La teoría es muy diferente a la práctica, como todo principiante sabe. ¿Cómo vas a transportar 100 kg de carne hasta tu refugio?. ¿Estás en forma para realizar el traslado de semejante peso?.
  • El trampeo también tiene sus complicaciones y es difícil dominar todas sus vertientes. El haber practicado y aprendido a montar un par de trampas no te garantiza el resultado. Debes saber camuflar tu olor y dónde colocar las trampas. El medio natural raramente ofrece un escenario perfecto como el de las ilustraciones de los manuales. Puede que encuentres una pequeña senda de animales, pero ¿sabes reconocer si está en uso o está abandonada?. Este tipo de errores de principiante son los que te harán fracasar en tu objetivo y te desmoralizarán.
  • Montones de personas habrán tenido la misma idea que tú y si no estás a cientos de kilómetros de la urbe más cercana, esas personas habrán diezmado a la población animal, por lo que las presas no abundarán y la competencia será feroz y peligrosa.

 

2.-  ME VOY AL BOSQUE Y VIVIRÉ ALLÍ.

Este planteamiento está estrechamente relacionado con el punto anterior pero además:

  • En las zonas más remotas, que son las que te interesan para tener éxito, habitan depredadores tales como lobos, osos, etc, que competirán contigo por los recursos.
  • Según el país en el que vivas, seguramente tu única opción será algún parque o reserva natural lo que supone que no es una zona aislada, ya que normalmente son zonas muy visitadas por senderistas o aventureros de fin de semana, es decir, mucha gente pensará en esos lugares para refugiarse y sobrevivir.
  • ¿Cuándo ha sido la última vez que entraste en un bosque más de unos pocos kilómetros a pie?, ¿alguna vez has acampado fuera de un área de camping establecida?, ¿has pasado más de un par de noches en el medio natural?, ¿el tiempo era clemente?,¿has tenido que soportar alguna tormenta al aire libre?, según el tipo de clima, mojarte puede ser tu sentencia de muerte. ¿Cuales son los animales venenosos o depredadores locales aparte de los humanos?,¿sabes cómo localizarlos y evitarlos o cómo reaccionar ante su ataque?, ¿conoces las plantas locales y sus usos?, ¿eres experto en el forrajeo?, ¿llevas un equipo para acampar que puedas transportar a pie durante muchos kilómetros y días de marcha?, ¿cuánto tiempo puedes sobrevivir con lo que llevas encima?, ¿alguna vez has encendido un fuego con madera húmeda?.
  • Si vas con tu familia, ¿tus hijos y tu cónyuge también podrán llevar provisiones?, ¿conocen el medio natural tan bien como tu o tendrás que estar pendiente de ellos?, ¿has planeado construir un refugio familiar con una lona y una navaja suiza?.
  • Si vas solo, ¿puedes manejar la soledad prolongada?, ¿dominas los primeros auxilios?, ¿de qué suministros para primeros auxilios dispondrás?, ¿si te encuentras con otros supervivientes, quizás menos éticos, sabrías defenderte?.

 

3.- ME LARGARÉ ANDANDO 150 KM A TRAVÉS DE LAS MONTAÑAS.

Coge todo tu equipo de supervivencia y escoge un día claro, con la temperatura perfecta y una ruta marcada y despejada e intenta caminar sólo 20 kilómetros. ¿Qué tal?, ¿agotador, no?. Este es un error típico de los preppers de sofá o de aquellos que, rememorando las viejas glorias deportivas o militares, creen que podrán repetir los esfuerzos físicos de antaño a pesar de haber pasado años sin entrenar. Solo porque alguna vez estuviste en forma no significa que ahora puedas subir una montaña con 30 kg a la espalda.

No tiene nada que ver una marcha por el campo a modo de diversión con una situación de huida en un ambiente apocalíptico, éste escenario es más parecido a una situación de guerra y, si no has entrenado simulando la situación de la forma más fiel posible a las circunstancias a las que te enfrentarás, vas a descubrir cosas desagradables y peligrosas que podrían costarte la vida. A propósito de esto, me viene a la mente un dicho militar: “El sudor que derrames en tiempo de paz, lo ahorrarás en sangre en tiempo de guerra”.

  • En las marchas largas, con el paso de los kilómetros, el calzado te hace daño, ¿sabes como cuidar tus pies o tratar las ampollas y rozaduras?, ¿has sufrido antes estos daños y sabes como sobrellevarlos?. La mochila te puede hacer rozaduras, mucho más si no has distribuido bien el peso. Te dolerán muchísimo los trapecios si no estás acostumbrado a este tipo de marcha haciéndola insufrible. ¿Has organizado bien el material que llevas?, ¿qué pasa si necesitas algo y está en el fondo de tu mochila?, tendrías que desmontar todo el equipaje ¿y si en ese momento una amenaza hace que tengas que salir corriendo mientras tienes todo desperdigado por el suelo?, ¿abandonas tu equipo y huyes?. Con la práctica aprenderás a organizarte de manera que situarás lo que necesitas más frecuentemente en los lugares donde estén más accesibles sin tener que desmontar todo el equipo, ahorrándote tiempo y la exposición innecesaria a situaciones comprometidas.
  • El equipo, con el uso acaba rompiéndose, ¿llevas el material necesario para poder repararlo?. Recuerda que estás en un viaje de solo ida y no podrás volver a casa para reemplazarlo en la tienda de deportes.
  • ¿Has caminado con mal tiempo o bajo la lluvia?, ¿está tu equipo impermeabilizado?.
  • ¿Conoces la zona por la que te vas a mover?, ¿sabes orientarte y utilizar un mapa?.
  • El esfuerzo constante del camino llano es diferente al esfuerzo a golpes del terreno abrupto, que desgasta físicamente mucho más. ¿Has caminado por terreno virgen fuera de las rutas habituales?.
  • La tensión y el miedo a ser descubierto y asaltado también desgastan física y mentalmente añadiendo dificultad a la marcha, ¿lo has tenido en cuenta?.
  • ¿Has practicado a marchar por diferentes terrenos?, puedes encontrarte zonas inesperadas como zonas pantanosas. ¿Sabes cómo vadear un río o descender un acantilado?.
  • Un itinerario excesivamente ambicioso puede poner en peligro, no sólo a ti,también a la gente que te acompaña. Extremo esfuerzo, situación de alto estrés, alto nivel de sodio y baja forma física son los principales ingredientes para la receta del ataque al corazón. ¿Qué pasa si tienes un ataque al corazón a mitad de camino y en medio de la montaña?, ¿y un ataque de asma?. Alguien pondrá su propia seguridad en peligro para ayudarte o quedarse contigo mientras te recuperas.
  • Si tienes pensado realizar una parte del trayecto en coche, ¿que pasa si tu vehículo se avería y no estás en forma?, ¿quien te va a ayudar?.

No estamos diciendo que si tu forma física no es perfecta no emprendas la huida a pie, sino que debes empezar a entrenar lo antes posible para no poner en peligro las vidas de los miembros de tu equipo o de tu familia.

 

4.- SOBREVIVIRÉ SOLO.

En este punto se puede aplicar el mismo razonamiento que en la supervivencia urbana. Para no repetirnos te recomendamos que lo leas: ERRORES EN LA ESTRATEGIA URBANA QUE TE MATARÁN.

 

5.- TENGO UN MONTÓN DE ARMAS Y HERRAMIENTAS.

Las herramientas por sí mismas no sirven para nada. El hecho de tenerlas no sirve para nada si aún están embaladas en sus cajas a la espera de que comience el apocalipsis, incluidas las armas.

  • ¿Con qué frecuencia vas al campo de tiro? la puntería no permanece para siempre sin práctica. El montaje y desmontaje al igual que su mantenimiento no deben ser descuidados ya que se pierde destreza como con cualquier otra habilidad que se descuida. ¿Cuándo fue la última vez que talaste un árbol o cortaste leña sin usar una motosierra?. La habilidad con el hacha no viene por sí misma y cometer un error en su manejo puede ser letal.
  • ¿Sabes hasta dónde puedes forzar tu cuchillo o el límite de tensión de tu sierra de hilo?, mejor probarlos antes y perderlos o desecharlos a que se rompan en el peor momento.
  • Incluso el montaje de una hoguera es difícil si solo se ha realizado una o dos veces.

No sólo es vital practicar con tus herramientas ahora que estás a tiempo de reemplazarlas por otras más adecuadas, sino que también necesitas probarlas para asegurarte de que funcionan como pretendes.

 

6.- NO ALMACENO COMIDA, ALMACENO SEMILLAS.

Las semillas son un recurso muy importante a medio y largo plazo pero este planteamiento no es solo un error por la necesidad de recursos para el inmediato y corto plazo, también hay otras consideraciones que debes tener en cuenta.

El problema de depender de las semillas para el suministro de alimentos es que suceden “cosas”. Cosas como las sequías, las plagas de insectos, las heladas o las enfermedades. Cosas como los animales herbívoros que también tienen que comer y prefieren hacerlo en tu cuidado huerto.

  • ¿Has cultivado un huerto recientemente?,¿produces alimentos en tu actual refugio?, ¿dispones de una fuente de agua constante y abundante para todo el año o dependes de la lluvia?, ¿tienes un sistema de compostaje y abono?, ¿has analizado el suelo de tu propiedad y tienes la certeza de que es  fértil?. Las semillas pueden caducar, sobre todo las comerciales, ¿cuánto tiempo hace que almacenas semillas y cuándo las renovaste por última vez?.
  • ¿Sabes cuánto alimento eres capaz de producir en condiciones óptimas y cuánto consume tu familia o grupo en un año?.
  • ¿Ya has montado tu invernadero y lo has puesto a prueba?.
  • ¿Dominas la conservación de alimentos?.

Por todos estos motivos, el cultivo de alimentos debe ser una parte de tu plan de supervivencia a largo plazo pero no el principal ni el único ya que debes estar preparado para el fracaso o la pérdida de cosechas.

 

7.- PONDRÉ EN MARCHA EL GENERADOR Y SEGUIRÉ COMO SI NADA HUBIESE PASADO.

Los generadores son útiles pero tienen demasiadas desventajas como para ser el pilar de tu supervivencia, entre otras cosas consumen gasolina que has de reponer, son ruidosos y finitos.

Si lo que pretendes es atraer la atención sobre ti mismo, la manera más segura de hacerlo es siendo la única casa en la zona con luces en cada ventana. Los generadores pueden ser robados fácilmente, ya que son imposibles de ocultar. El molesto ruido que producen y las emisiones que desprenden obligan a instalarlo lejos de la casa por lo que son un objetivo fácil. El que considere hacerse con tu generador también puede plantearse privarte de lo demás.

Los generadores de gas, diésel y propano pueden ser peligrosos, por la emisión de altos niveles de monóxido de carbono. Repostar un generador que no se haya enfriado completamente tiene un alto riesgo de incendio.

Un generador es mucho más que darle a un botón y disponer de energía, necesitas aprender a operar, mantener y reparar el aparato mucho antes de tener que confiar tu vida y tu supervivencia a esta máquina.

Si optas por utilizar un generador como fuente principal de energía, ten en cuenta que no es una solución a largo plazo ya que dependes del combustible y éste solo dura tanto como puedas almacenar. Un buen plan alternativo sería el de desarrollar un estilo de vida de baja tecnología que no requiera electricidad.

 

8.- TENGO MIS SUMINISTROS, NO NECESITO PREOCUPARME POR NADA MÁS.

Si eres de esos a los que les gusta almacenar suministros pero descuidas el resto de aspectos de la preparación ten por seguro que morirás antes de lo que esperas.

El motivo de que actúes de esta manera es, probablemente,que prefieres no considerar las amenazas a las que te vas a enfrentar. Debes aceptar que la situación no va a cambiar o mejorar por ignorar los aspectos más  desagradables, sólo la empeorará.

La preparación mental para los desastres es uno de los pasos más importantes ya que te ayudará a aceptar lo que realmente ha sucedido y te predispondrá para superar con éxito los desafíos por venir. Con sólo dar este primer paso podrás dar los siguientes. La mentalidad prepper es una mezcla de resolución y adaptabilidad con capacidad para evaluar claramente las opciones y actuar en consecuencia.

Al negarte a considerar las situaciones que podrían darse, corres el riesgo de ser incapaz de aceptarlo inmediatamente cuando ocurra, por lo que te expones a un periodo muy peligroso de vacilación que podría significar la muerte para ti y para aquellos que dependen de ti.

 

Como siempre, nos despedimos deseándoos lo mejor y que estéis preparados para lo peor, no sin antes dejaros una última reflexión. Cuando la sociedad, tal y como la conocemos hoy, se extinga tendremos una segunda oportunidad para cambiar los viejos malos hábitos. No mordamos la mano que nos da de comer, como actualmente hacemos mediante la sobre explotación de recursos, la contaminación y el aniquilamiento de especies enteras sólo por codicia. Se puede vivir en armonía tomando únicamente lo necesario, sin excesos. Hagamos las cosas bien esta vez.

 

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