1.1.5.- EL VIENTO.

 

Es el aire en movimiento, consecuencia inmediata de la diferencia de presión entre masas de aire desigualmente calentadas, lo que origina la “circulación atmosférica”. Para el estudio de esta hay que distinguir:

  • La circulación primaria, debida a la forma y movimientos de la Tierra.
  • La circulación secundaria, debida a las irregularidades de la superficie terrestre y la distribución de mares y tierras.

 

CIRCULACIÓN PRIMARIA.

El aire caliente tiende a subir en el ecuador, mientras el frío tiende a descender en los polos. Este aire, el ascendente y descendente, necesita ser reemplazado, lo cual da origen a una circulación de aire en los niveles bajos, en sentido opuesto.

El movimiento de rotación de la Tierra influye en este fenómeno haciendo aparecer una fuerza desviatoria, llamada “fuerza Criolis“, que tiende a llevar el viento hacia el este en el hemisferio norte y hacia el oeste en el hemisferio sur. Esto determina que la distribución de los vientos sea un tanto complicada, existiendo tres zonas en cada hemisferio perfectamente diferenciadas, siendo las líneas divisorias el ecuador y los paralelos de 30 y 60 grados.

CIRCULACIÓN SECUNDARIA.

Uno de los factores que contribuye a producir los vientos o a modificar su dirección e intensidad es la diferencia de presión causante de la formación de centros de alta presión (anticiclones) y de baja presión (ciclones). Ello origina una corriente de aire desde las zonas de alta a las de baja presión, influida por el movimiento rotativo de la Tierra, que hace que el viento gire en el sentido de las agujas del reloj en los centros de alta presión, y en sentido contrario en los de baja.

 

VIENTOS LOCALES.

Han sido considerados los vientos en cuanto a grandes áreas, pero existen condiciones locales que pueden ocasionar grandes modificaciones en la dirección y velocidad del viento en las capas superficiales de la atmósfera, acentuándose las variaciones en la montaña.

  • CORRIENTES TÉRMICAS VERTICALES.

Producidas por la diferencia de temperatura. Se trata de aire muy caliente que asciende rápidamente y que, si se halla sobresaturado, da lugar a la formación de una “nube vecina”. En esta corriente térmica se funda el vuelo sin motor. Correlativamente se producirán corrientes descendientes de aire frío, las cuales suelen resultar peligrosas para el aterrizaje o vuelo bajo de los aviones y para el lanzamiento de paracaidistas.

  • TURBULENCIAS EN LOS OBSTÁCULOS MONTAÑOSOS.

En estos casos, el viento que sopla hacia la montaña toma una dirección ascendente y es relativamente suave y uniforme; pero, alcanzada la cumbre, tiende a rellenar la depresión ocasionada al otro lado convirtiéndose en un viento descendiente, generalmente muy turbulento. Esto representa otro grave peligro para el vuelo en montaña cuando se vuela próximo a las cimas.

  • VIENTOS FOEHN.

Se conocen con este nombre los vientos secos y relativamente cálidos, con fuerte componente descendente, propio de zonas montañosas.

Cuando el viento fluye hacia una montaña, asciende sobre la ladera en la que incide (ladera de barlovento), se enfría en una proporción de 6º C por cada 1.000 m de elevación vertical, condensándose el vapor de agua y produciéndose la nubosidad. Si el aire es bastante húmedo, la nubosidad puede condensarse y precipitarse sobre la misma ladera que la formó; y si es seco, queda estancada allí. Este es el “efecto de estancamiento”.

El aire inicia el descenso al llegar a la cima de la montaña y se calienta a medida que baja la ladera opuesta (ladera sotavento); pero como en este caso no hay formación de nubes, el calentamiento es mayor, a razón de 10º C por cada 1.000 m de descenso: la visibilidad es excelente, y la nieve, si la hubiera, funde rápidamente. Es éste el llamado “efecto Foehn”, que hace que en España, con viento sur, tengan en la costa cantábrica temperaturas más altas que en Andalucía.

Otros vientos locales de este tipo en la península son:

  1. Tramontana, que sopla en el Ampurdán.
  2. Levante, de Andalucía.
  3. Solano, de Castilla, etc.

.- Los siete vientos más famosos de España.

  • ESCALA DE BEAUFORT.

La velocidad del viento se mide con el anemómetro y se expresa en metros por segundo. Para clasificar los vientos por su velocidad se emplea ésta escala.

 

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s