FILTRADO, PURIFICACIÓN Y ALMACENAMIENTO DE AGUA A LARGO PLAZO.

 

El almacenamiento de agua es un tema con el que la mayoría de los supervivientes están bastante familiarizados; desafortunadamente pocos tienen un plan de abastecimiento de agua a largo plazo. Teniendo en cuenta la importancia del agua, siempre sorprende que tanta gente con mentalidad de autoprotección no se tome el tema más en serio.

Cualquier persona que se esté preparando para una situación de colapso a largo plazo necesita tener una buena solución de almacenamiento de agua. Esta solución no sólo debe permitirle almacenar grandes cantidades de agua, sino que también debe permitirle obtenerla y filtrarla de múltiples fuentes.

Incluso después de un desastre de corta duración, encontrar agua limpia y potable puede ser muy difícil. Los desastres naturales como huracanes, inundaciones y terremotos pueden cortar o contaminar tu suministro local.

De todos los recursos que necesitamos, el agua es el más necesario, el más barato y el más fácil de almacenar y conservar.

El agua que se suministra por la red pública del país es agua potable, es decir, está libre de sustancias y microorganismos que puedan afectar la salud. Sin embargo, una gran parte de esa agua se puede contaminar en el trayecto o en el interior de los domicilios: muchas cisternas tienen filtraciones, grietas y oquedades que permiten la entrada de insectos y animales portadores de bacterias. A su vez, muchos tinacos están mal tapados y permanecen expuestos a la intemperie. Aunque las cisternas y los tinacos deben lavarse regularmente (se recomienda lavarlos con agua y jabón cada seis meses y desinfectarlos con tres tapitas de cloro en  un cubo de agua de 20 litros), en muy pocas casas se hace. Así, aunque el agua que llega a la toma de nuestras casas sea potable, cuando sale de la llave no siempre es apta para beber.

 

  • ¿CUÁNTA AGUA POR PERSONA Y DÍA ALMACENAR?.

De entrada, sin límite, cuanta más puedas almacenar mucho mejor. Pero necesitarás saber si la que tienes será suficiente, por eso lo primero que debes hacer, es cuantificar tus previsiones de necesidades futuras para calcular el almacenamiento mínimo suficiente de agua.

También nuestras características personales, masa corporal, edad y sexo. Todo ello influye en nuestras necesidades diarias de ingesta de agua.

Pero nuestras necesidades de agua no sólo dependen de todo esto, la higiene personal, la preparación de alimentos, el lavado de la ropa y los utensilios para cocinar y comer, todas ellas aumentarán de forma considerable nuestras necesidades diarias de almacenamiento por mucho que optimicemos, está claro que será obligado el ahorro de agua en todas estas operaciones.

Como mínimo, debes almacenar 4 litros de agua por persona al día, tanto para beber como para fines sanitarios y cocinar. Una cifra razonable sería 8 litros de agua por persona y día, para vivir con cierta calidad. Esto significa que si te estás preparando para un desastre a corto plazo, debes almacenar suficiente agua para al menos siete días.

  • ¿QUÉ PODRÍA MODIFICAR ESA CANTIDAD?.

Si vives en un ambiente cálido y seco, tus necesidades de agua podrían duplicarse. Si alguien en tu hogar tiene alguna necesidad médica especial, piensa en almacenar agua adicional más allá de la recomendada. Los niños, las madres lactantes y los enfermos crónicos pueden necesitar una cantidad adicional de agua.

Si estás planeando almacenar agua para un desastre a largo plazo, algo que dure más de 14 días, entonces tendrás que desarrollar un plan que vaya mucho más allá de almacenar agua embotellada.

  • ¿CUÁNTO TIEMPO SE PUEDE ALMACENAR AGUA?.

Teóricamente, el agua no tiene fecha de caducidad. Si se almacena adecuadamente no se echará a perder y puede ser consumida con seguridad en cualquier momento en el futuro. Dicho esto, el agua almacenada incorrectamente puede estar contaminada biológica o químicamente, por lo que es importantísimo elegir los contenedores y sistemas de almacenamiento adecuados.

  • ¿CÓMO ALMACENAR AGUA DE EMERGENCIA?.

El tipo de recipiente de almacenamiento que elijas probablemente se decidirá en base a cuánto espacio puedes dedicar a tus necesidades de agua. Asegúrate de abastecerte de múltiples maneras de filtrar y purificar. Revisa periódicamente tus contenedores y suministros para ver si hay señales de degradación.

  • OTRAS CUESTIONES A TENER EN CUENTA:

¿Llueve con frecuencia?, ¿hay manantiales cerca?, ¿qúe actividad física pensamos desarrollar?, ¿de qué tipo de alimento disponemos?, ¿los alimentos de que dispongo tienen un alto contenido en sal?, etc.

 

¿QUÉ ES DESINFECTAR, FILTRAR, PURIFICAR?.

Potabilizar el agua, es hacer que sea apta para el consumo humano, la desinfección es una parte muy importante pero no la única de dicho proceso y consiste en eliminar la contaminación microbiológica.

Se denomina agua potable o agua apta para el consumo humano, al agua que puede ser consumida sin restricción para beber o preparar alimentos. En la Unión Europea la normativa establece valores máximos y mínimos para el contenido en minerales y diferentes iones como cloruros, nitratos, nitritos, amonio, calcio, magnesio, fosfato, arsénico, entre otros, además de los gérmenes patógenos. El pH del agua potable debe estar entre 6,5 y 9,5. Los controles sobre el agua potable de la red de abastecimiento suelen ser más severos que los controles aplicados sobre las aguas minerales embotelladas.

Por lo tanto debemos tener presente que en el agua puede existir, tanto una contaminación microbiológica, como química y sólo cuando ambas cumplen ciertos requisitos, podemos considerar que dicha agua es apta para el consumo humano.

En unos casos bastará para su potabilización sólo una desinfección, en otros tendremos que realizar una filtración previa a la desinfección, en algunos casos tendremos que, además, asegurarnos de eliminar una posible contaminación química presente, según nos dicte nuestra evaluación de la fuente de agua utilizada.

Los pasos para potabilizar el agua son siempre básicamente los mismos, también es muy importante, en el caso de ser necesarios realizarlos todos, respetar el orden de los mismos.

Pasos básicos:
1.- Eliminación de la turbidez o sedimentación.
2.- Eliminar la contaminación.
3.- Realizar la desinfección, por métodos químicos o físicos.

  • FILTRAR en un sentido general (existen algunos casos especiales que luego comentaremos) no es potabilizar.

Eliminar lo mejor posible la turbidez del agua es un requisito previo imprescindible a cualquier procedimiento de potabilización, debemos realizarla siempre que se aprecie en el agua. La turbidez está formada por partículas de distinta naturaleza que están presentes en suspensión en el agua. Los procedimientos que tendremos más a nuestro alcance en casos de emergencia o supervivencia, son dos básicamente: Filtración y Sedimentación.

La filtración es un proceso por el cual las partículas sólidas que se encuentran en el agua se separan mediante un medio filtrante, o filtro, que permite el paso del fluido, pero retiene las partículas sólidas. Dependiendo de la calidad y características del filtro, éste retendrá partículas de diferentes tamaños.

Antes decíamos que “filtrar en un sentido general no es potabilizar”, y esto es así, porque muchos filtros no impiden el paso de los microorganismos, ya que sus poros no son lo suficientemente pequeños.

La filtración es una de las etapas de casi todos los procesos de purificación, pero por sí sola no es muy efectiva.

  • DESINFECTAR se refiere a la inactivación de los microorganismos presentes en el agua (bacterias, virus, protozoos) a través de un agente químico, como cloro; o físico, como calor o luz UV, a un nivel que no represente peligro para la salud humana.
  • El término PURIFICAR se refiere a hacer pura el agua, y se utiliza como sinónimo de potabilización (hacerla potable). Consiste en eliminar del agua todas las sustancias que la hagan inadecuada para beberla sin riesgos a la salud. Debe entenderse que la purificación es el proceso de potabilización, en tanto que la desinfección es una parte de dicho proceso.

 

En los métodos que expongo a continuación, no sólo me centro en los métodos y recursos que tendremos más disponibles, previsiblemente, con mayor facilidad en los supuestos de preparación, autoprotección, supervivencia o acampada.

MÉTODOS DE FILTRACIÓN.

Un buen filtro de agua es una de las piezas más importantes que puedes tener en tu equipo. Sin agua, estás bastante limitado.

Hay muchos tipos de filtros y métodos de filtrado, los que más fácilmente dispondremos en casos de emergencia o supervivencia son:

Filtración utilizando un paño o tela limpio. Se pueden realizar de muchas maneras, dependiendo de los recursos disponibles. En un ejemplo, disponemos de dos recipientes, en el más elevado colocamos el agua turbia a filtrar, sumergimos un extremo de un trozo de tela preferiblemente algodón en el más elevado y el otro dentro del recipiente donde queremos obtener el agua filtrada.

Otra opción es con una botella de plástico con la que podemos improvisar un filtro por capas.

También existen los filtros específicos para potabilizar el agua (son la excepción anteriormente mencionada). Los hay de muchos tipos y son idóneos para situaciones de supervivencia y acampada. Son unos filtros con unos poros tan pequeños que son capaces de impedir el paso de los microorganismos en un 99,9%. Están formados por un gran número de fibras filtro, también los hay de cerámica. Muchos de ellos llevan incorporado un filtro de carbono activo que evita también la contaminación química y que sirve además para eliminar olores y sabores desagradables que pueda tener el agua.

Éstos dos son un buen ejemplo:

  • Berkey Water Filter – El sistema de purificación de agua de Berkey es un filtro popular en la comunidad de sobrevivientes. El Berkey puede eliminar virus, bacterias patógenas y hasta puede filtrar químicos.
  • Filtros para excursionistas – Uno de los mejores filtros de agua portátiles que he encontrado es el microfiltro de agua Katadyn Pocket. Aunque este es uno de los filtros para excursionistas más caros del mercado, también es el más confiable y puede ser usado para mucho más que excursionismo. Este pequeño filtro puede manejar más de 13.000 galones de agua y filtrará todos los microorganismos mayores de 0,2 micrones. Su pequeño tamaño lo hace un gran ajuste para cualquier M 72, EDC o kit de supervivencia.

Hay que seguir atentamente su manual de funcionamiento, realizar el mantenimiento adecuado del filtro y tener un acopio importante de repuestos. Tener presente que debido a que los poros del filtro son extremadamente pequeños, si utilizamos una fuente de agua muy turbia, dicho filtro se obstruirá con gran facilidad disminuyendo su rendimiento, la vida útil del mismo, o exigiendo mantenimientos más frecuentes.

Siempre es recomendable emplear el agua menos turbia posible, aunque para ello sea preciso filtrar o dejar sedimentar dicha agua previamente, por los medios antes expuestos, antes de utilizar los filtros potabilizadores.

La doble seguridad que nos ofrecería el añadirle un agente desinfectante a este agua obtenida por estos filtros potabilizadores, sería la solución perfecta.

FILTRO DE ARENA CASERO.

Éste método es similar al de la botella, pero pensado a mayor escala, la materia en suspensión se separa del agua haciéndola pasar a través de un elemento poroso, generalmente arena muy fina, cuyo resultado final es un agua más clara.

Podemos fabricar un filtro casero de emergencia de arena para un asentamiento con pocos medios.

En primer lugar, necesitamos un bidón, gravilla, arena gruesa, arena fina un tubo de plástico y un trozo de algodón o tela.

A continuación, colocamos el algodón en el fondo la botella y la rellenamos de arena hasta una altura de unos 10 centímetros, agregando otros 15 centímetros de gravilla, esto siempre dependerá del tamaño del bidón.

Finalmente se agrega el agua sucia y una vez que se filtra debemos hervirla o desinfectarla antes de beberla, ya que este filtro no actúa como antimicroorganismos.

 

 

FILTROS DE CERÁMICA.

Estos filtros separan materia sólida del líquido gracias a que tienen un poro muy fino (es decir, retienen partículas muy pequeñas). Un inconveniente de estos filtros es que sobre ellos se pueden desarrollar colonias de microorganismos. Por lo tanto, es importante que al comprar un filtro de este tipo verifiques que libere o esté impregnado con plata iónica, pues esta sustancia tiene un efecto germicida.

El filtro más sencillo está formado por una barra de cerámica cubierta por un cilindro metálico que se adapta a la llave del agua. Proporciona unos 60 litros diarios (el flujo de agua es muy bajo). Si se le da un mantenimiento adecuado, puede tener una duración de por lo menos 5 años.

FILTRO DE CARBÓN ACTIVADO.

En este sistema el agua pasa por un filtro de carbón activado, el cual contiene millones de agujeros microscópicos que capturan y rompen las moléculas de los contaminantes. Este método es muy eficiente para eliminar el cloro, el mal olor, los sabores desagradables y los sólidos pesados en el agua. También retiene algunos contaminantes orgánicos, como insecticidas, pesticidas y herbicidas. El riesgo que tienen los filtros de carbón activado es que pueden saturarse y contaminarse con microorganismos (deben cambiarse cada cinco meses), y si no se cuenta con un sistema de desinfección colocado después del filtro (como luz UV, plata iónica, etcétera) el agua no puede ser considerada purificada y por lo tanto ya no es segura para beber.

SEDIMENTACIÓN O DECANTACIÓN.

Este proceso nos ayudará a retirar gran cantidad de impurezas del agua, con poco esfuerzo en su mantenimiento. El reposo natural prolongado también ayuda a mejorar la calidad del agua, pues da la oportunidad a la acción directa del aire y los rayos solares, lo cual mejora el sabor y elimina algunas sustancias nocivas del agua.

Existe lo que se denomina sedimentación secundaria, y consiste en añadir un coagulante que mejora la sedimentación de la materia sólida contenida en el agua .

La decantación es el proceso por el cual las partículas suspendidas en el agua se van depositando en el fondo, por efecto de la gravedad y de su propio peso.

De lo anterior se puede deducir que cuanto más tiempo permanezca el agua detenida en un depósito, mayor será la cantidad de partículas que se sedimentan en el fondo. Siguiendo esa premisa a mayor consumo de agua, mayor será el tamaño del decantador. Con esto tendremos una menor velocidad del agua, dando tiempo a las partículas a sedimentarse en el fondo.

El componente principal es el depósito, como ya hemos dicho su tamaño debe ir en consonancia con la cantidad de agua a consumir y la cantidad de suciedad en suspensión que tenga el agua. Cualquier aumento de éstos parámetros deberá reflejarse aumentando el diámetro, profundidad, o superficie del decantador. Cuanto más grande más efectivo.

En los casos que el agua contenga pocas impurezas, y el consumo de agua sea bajo, este decantador puede ser el depósito principal de agua, instalando después de éste las siguientes etapas de filtrado, desinfección y purificación.

En este depósito, el nivel de agua debe ser constante, porque la salida de agua es por rebose por medio de tubos perforados de su parte superior. Para ello regularemos el nivel alimentando con agua al depósito a través de válvulas de flotador.

En el depósito, el agua debe entrar sin provocar turbulencias excesivas, que remuevan los sedimentos decantados anteriormente en el fondo del depósito. Para ello debemos conseguir un flujo lo más lento y horizontal posible, que no perturbe el fondo. También es muy recomendable que el depósito decantador tenga una tapa, esto evitará la entrada de suciedad y la proliferación de algas por la entrada de luz.

Para su mantenimiento colocaremos en la parte inferior del depósito una llave para la limpieza y evacuación de los sedimentos retenidos. La limpieza dependerá de la cantidad de sedimentos, que contenga el agua utilizada. Realizar purgas periódicas es importante para evitar putrefacciones de los sedimentos, que añadirían problemas al agua. Al mismo tiempo que efectuamos la limpieza, es conveniente hacer una desinfección del sistema con lejía de uso alimentario. Lejía que dosificamos en una dosis superior a la recomendada para el uso de bebida.

 

Aplicando los conceptos expuestos podrás hacer variaciones y conjugaciones de los distintos procedimientos y métodos de filtrado perfeccionándose o adecuándose a tu situación específica de cada momento.

 

MÉTODOS DE PURIFICACIÓN.

Tanto si nos estamos preparando para una futura situación apocalíptica o ante una emergencia de poca duración, como si se trata de un caso de supervivencia, tenemos que desarrollar un criterio claro y selectivo de cómo actuar dependiendo de la garantía que nos merezca cada fuente de agua y de los medios de que dispongamos para potabilizarla.

El agua potable de una red de abastecimiento “de garantía” (según las circunstancias no todas lo son), o la que se vende embotellada son las únicas aptas para el consumo humano, ya que cumplen unas determinadas condiciones fijadas por ley, básicamente en cuanto a la contaminación química y microbiológica. Por lo tanto debe ser nuestra fuente principal de almacenamiento.

Desafortunadamente, existen empresas comercializadoras de agua clandestinas que no cumplen con los requisitos mínimos para purificarla o, incluso, simplemente llenan los garrafones con agua de la llave y les ponen “etiquetas” y “sellos de garantía”.

La Natural Resources Defense Council (NRDC), de Estados Unidos, publicó hace algunos años los resultados de un estudio en el que se examinaron más de mil muestras de 103 marcas de agua embotellada, de las cuales “aproximadamente 25% o más era sólo agua del grifo en una botella, en ocasiones sin ningún tratamiento”.

Ante este panorama (agua embotellada de dudosa calidad), lo más viable es purificarla en casa.

Si el agua de la red de suministro es almacenada en previsión de un largo periodo de tiempo y lo hacemos de forma correcta en contenedores adecuados, de forma que evitemos tanto la migración del propio recipiente, como que existan filtraciones externas, no tendremos que preocuparnos más por la contaminación química. Sin embargo, el cloro que pueda contener el agua como agente desinfectante, se pierde rápidamente. Por lo tanto, o bien vigilamos y mantenemos dichos niveles de agente desinfectante durante todo el periodo de su almacenamiento, que sería lo deseable, o si ésto no es posible, procederemos antes de su consumo, a la realización de una nueva desinfección .

Es evidente que hay procedencias más seguras que otras, un arroyo de montaña de aguas limpias o el agua de lluvia que recogemos de un tejado, ofrecerán a priori más garantías, que el agua de una charca de agua estancada y turbia. Por eso siempre debemos escoger aquella fuente cuya procedencia nos ofrezca la mayor garantía, aunque la sigamos considerando como no apta para el consumo.

Muchos discreparán de lo anteriormente expuesto, el agua de un arroyo de montaña de aguas cristalinas fruto de la lluvia o del deshielo, o el agua de lluvia que se recoge del tejado, ¿que problema pueden presentar?. Posiblemente ninguno, y si tuviera la necesidad urgente de beber y no tuviera posibilidad o tiempo de desinfectarla la bebería. Pero el agua de un arroyo puede haber estado en contacto poco antes con alguna fuente de contaminación, un animal muerto, heces de animales etc. Lo mismo ocurre con el agua de lluvia procedente del tejado, donde tenemos que suponer que el viento dejara todo tipo de suciedad y los pájaros sus deposiciones. Si es un agua limpia, el añadir unas gotas de desinfectante o hervirla unos minutos, tampoco nos supondría mucho problema.

 

EBULLICIÓN.

Para eliminar las bacterias es necesario que el agua hierva (los tiempos oscilan según la fuente que se consulte pero para estar seguro) una media de 15 minutos. Es una forma segura, sencilla y económica de desinfección si se realiza correctamente.

Primero filtra el agua si ésta está turbia, posteriormente hierve el agua en ebullición constante, para matar cualquier microorganismo presente en el agua que pueda causar enfermedades. Hay que dejar luego que el agua se enfríe. Se puede mejorar el sabor, cambiándola de un envase a otro varias veces, esto se conoce como aireación.

Se puede minimizar la pérdida de agua por evaporación, disponiendo de un recipiente con tapa, o acoplando cualquier sistema de condensación y recogida de dicho vapor.

Hay que tener en cuenta que este método no asegura la eliminación de cualquier tipo de contaminación química presente en el agua, (a excepción de las que sean volátiles a la temperatura de ebullición, o las que pudieran inactivarse por ser termolábiles).

Entre las desventajas de este método destaca la concentración del contenido de minerales disueltos, debido a la vaporización del agua.

ENERGÍA SOLAR.

Se basa en dos efectos, el primero en la desinfección del agua mediante la energía solar por radiación UV y el segundo en el procesamiento térmico del agua a través de la energía solar. La sinergia provocada por la aplicación combinada del tratamiento térmico y de radiación tienen un efecto significativo en la inactivación de los microorganismos. Por lo tanto, el mejor uso de la energía solar es la aplicación combinada de ambos procesos de tratamiento de agua.

Este método de desinfección solar es simple, económico y sobre todo requiere de pocos pasos. Se fundamenta en que la radiación ultravioleta del sol modifica el material genético ADN y ARN de las bacterias y virus de manera que estos mueren o no puede reproducirse.

  • DEPURADOR O DESTILADOR SOLAR.

Este sistema utiliza energía solar para evaporar el agua, al condensarse el vapor de agua en una superficie limpia queda libre de minerales, metales y otros contaminantes, este sistema sí elimina la contaminación química.

La destilación solar resulta un sistema muy sencillo, eficiente y de fácil accesibilidad ya que no requiere métodos tecnológicos sofisticados.

Mediante los destiladores solares es posible obtener agua dulce del agua del mar, del agua embarrada e incluso de la contenida en los vegetales o la orina. Es de especial utilidad en zonas desérticas próximas al mar ya que cuenta con los dos elementos fundamentales: abundancia de agua salada y de radiación solar.

El depurador solar de agua es un recipiente en el que se coloca el agua que ha de purificarse por el sol, y que está cubierto por una tapa de vidrio. La energía solar penetra en el recinto cerrado del destilador a través de la tapa y, como la superficie del recipiente es de color negro, es capaz de atraer la mayor cantidad de radiación, mientras que las paredes internas tienen una superficie de color blanco, que al revés, reflejan la luz solar que reciben, lo que aumenta la concentración de calor dentro del agua acumulada. Al cabo de un tiempo el agua comienza a evaporarse. Como la parte inferior de la tapa de vidrio está a menor temperatura, el agua se condensa sobre la misma. La tapa está montada con una pequeña inclinación, permitiendo que las gotas condensadas en la misma resbalen hacia un canal colector que desemboca en una salida donde se coloca una botella de vidrio para su recolección. Produce 12 litros diarios en verano y 6 litros en invierno aproximadamente.

Aunque puede ser voluminoso y pesado no requiere personal especializado para el montaje pero nunca debe quedarse sin agua ya que las altas temperaturas pueden causar un daño irreparable.

RENDIMIENTO:

El rendimiento de los destiladores solares está en función de la potencia de la radiación solar, de la temperatura ambiente así como en la forma y las características del destilador.

En principio las regiones soleadas y cálidas ofrecerán mejores condiciones para la destilación solar que las regiones frías y húmedas, donde por otro lado en principio no se hará preciso recurrir a este sistema. Es decir, los lugares donde se hará más necesario recurrir a la destilación solar por ser más secos serán también los que dispondrán de más luz solar. Se da pues una feliz coincidencia de circunstancias que no siempre ocurre en otras aplicaciones solares térmicas.

En líneas generales se estiman que los porcentajes de aprovechamiento útil de la energía solar para destilar agua rondan entre el 25 y el 50% para los modelos descritos, (a excepción de los destiladores multietapas donde se presupone que el rendimiento podrá ser superior). Estos valores traducidos en cifras cotidianas significan que es posible obtener entre 3 y 5 litros diarios por m2 de destilador, en días soleados. Estos niveles producción hacen perfectamente viable el uso de agua destilada solar para beber y para fines sanitarios en pequeñas instalaciones y para fines industriales en instalaciones de suficiente tamaño.

  • DESTILADOR SOLAR OTROS.

Existen múltiples variaciones y aplicaciones de los principios de destilación solar anteriormente expuestos. Dependerá de nuestra imaginación y recursos pero aquí te dejo otro ejemplo.

 

  • BOTELLAS DE PLÁSTICO.

El proceso solar de desinfección del agua (SODIS) es una tecnología simple usada para mejorar la calidad microbiológica del agua potable. Como en el método anterior, SODIS utiliza la radiación solar para destruir los microorganismos patógenos que contiene el agua. El procedimiento es ideal para tratar cantidades pequeñas de agua.

El agua contaminada y filtrada se almacena en botellas plásticas transparentes y se expone a la luz del sol completa durante 6 horas. La luz del sol trata el agua contaminada a través de dos mecanismos sinérgicos: radiación en el espectro de la temperatura del agua a través de rayos UVA, y aumentando la temperatura del agua. Si la temperatura del agua alcanza los 50°C, el proceso de desinfección es tres veces más rápido y bastaría sólo con 1h al sol. El envase necesita exponerse al sol durante 6h si el cielo es brillante, en caso de estar 50% nublado necesitaría una exposición de 2 días consecutivos, y en días 100% nublados, la desinfección no se realiza satisfactoriamente.

Para una mayor eficacia han de utilizarse botellas de plástico de 1 o 1,5 litros. Es importante lavar cuidadosamente los recipientes. Las botellas al envejecer deberán ser sustituidas por otras nuevas ya que los rasguños reducen la transmisión de los rayos UVA.

PROCEDIMIENTO.

1.- Llenamos ¾ de la botellas de plástico limpias con agua.

2.- Las tapamos y agitamos durante unos 20 segundos para que así el agua tenga suficiente aire y pueda reaccionar a la luz solar.

3.- Terminamos de llenar la botella con agua.

4.- Se colocan las botellas de forma horizontal de modo que reciba de manera directa la luz solar.

5.- Esperamos el tiempo requerido según sean las condiciones atmosféricas mencionadas anteriormente.

Con una longitud de onda de 260 nm, La radiación UV tiene la capacidad de destruir los enlaces de ADN de casi todos los organismos vivos mediante el proceso denominado dimerización que daña los organismos y suele ser irreversible impidiendo su normal desarrollo aunque algunos organismos pueden recuperarse por mecanismos de fotorreactivación o fotoreparación, es por esto que en el tratamiento del agua, para aumentar la efectividad de la desinfección, debe someterse a recirculación. La aplicación de las radiaciones UV es un método no intrusivo y no afecta al pH, olor o sabor y no deja efectos o propiedades residuales.

 

CLORACIÓN.

La cloración es uno de los métodos más rápidos, económicos y eficaces para eliminar las bacterias contenidas en el agua. La cantidad de esta sustancia que debe agregarse al agua depende de la concentración que tenga el compuesto de cloro que venden en tu región, pero tres gotas por litro suelen ser suficientes. Es importante que, después de agregar el cloro, esperes media hora antes de beber el agua. Si el agua ya viniese clorada de la red pero quieres asegurarte, lo único que puede suceder es que, al agregarle más cloro, se notase en el sabor (muy desagradable). No te preocupes, esto no representa peligro para la salud.

Existen distintas moléculas empleadas para clorar el agua. Según la OMS, la concentración de cloro libre en el agua tratada debe estar entre 0,2 y 0,5 mg/l ( miligramos (mg) = (ppm) partes por millón).

En España, la Orden SAS/1915/2009, de 8 de julio, sobre sustancias para el tratamiento del agua destinada a la producción de agua de consumo humano www.boe.es/boe/dias/2009/07/17/pdfs/BOE-A-2009-11876.pdf ,en la Parte B. Biocidas. B1. Sustancias activas incluidas en el tipo “desinfectante para el agua potable, tanto para los seres humanos como los animales”, recoge los siguientes compuestos relacionados con el cloro: Cloro gas, Dióxido de cloro Hipoclorito de calcio, Hipoclorito de sodio, Ácido tricloroisocianúrico, Dicloroisocianurato de sodio, anhidro, Dicloroisocianurato de sodio dihidratado.

Sin embargo, para los tres últimos productos (incluido el ácido tricloroisocianúrico, o tricloro), en las condiciones de utilización se especifica: Siempre se utilizarán como primera opción los biocidas anteriores (Cloro, Dióxido de cloro, Hipoclorito de calcio. Hipoclorito de sodio). Cuando no se disponga de ellos, se podrán utilizar, con previa autorización de uso por la autoridad sanitaria competente. Utilización temporal, nunca más de 50 días por año, mientras que no sea posible la utilización de desinfectantes anteriores (Cloro, Dióxido de cloro, Hipoclorito de calcio. Hipoclorito de sodio).

Queda claro pues, que al menos en la legislación española, el empleo del tricloro en la desinfección del agua potable queda restringido, recomendándose el empleo de otros compuestos de cloro (Cloro, Dióxido de cloro, Hipoclorito de calcio, Hipoclorito de sodio)

Esto tiene su importancia, si uno se fija en la composición de algunos de los comprimidos de los kit de acampada, se dará cuenta que su composición incluye precisamente algunos de los que no se recomienda su utilización más de 50 días al año. Por lo tanto no sería recomendable preparar una gran reserva para muy largo plazo con purificadores de este tipo.

En lo referente a los que se suelen usan en pequeñas aplicaciones, y lo que resultan más idóneos en el caso que nos ocupa. Nos centraremos en hipoclorito de sodio y en el hipoclorito de calcio.

  • HIPOCLORITO DE SODIO – NaOCl. (LEJÍA).

Comúnmente conocido como lejía, es un compuesto oxidante de rápida acción en la desinfección del agua. El hipoclorito de sodio es vendido en una solución clara de ligero color verde-amarillento y un olor característico. Emplea cloro líquido de uso doméstico que contenga del 5,25 al 6,5 por ciento de hipoclorito de sodio (con un pH de alrededor de 11, es irritante y corrosivo a los metales. Es muy importante asegurarse de que la solución comercial que utilicemos de lejía “sea de uso alimentario, lo debe de indicar en el envase”, esto nos garantiza que no contiene aromatizantes, agregados para proteger la ropa de color, ni limpiadores especiales, detergentes, etc.

Dado que la concentración del cloro disminuye con el tiempo, usa cloro de una botella nueva sin abrir o recién abierta. Cuando el hipoclorito se conserva en su contenedor a temperatura ambiente y sin abrirlo, puede conservarse durante 1 mes, pero cuando se ha utilizado para preparar soluciones, se recomienda su cambio diario, ya que no es muy estable, y cuando entra en contacto con el aire, la luz o temperaturas altas, el cloro se evapora y su concentración en el agua disminuye.

Debido a su alto pH, el hipoclorito de sodio aumenta el pH del agua. la reacción del hipoclorito de sodio con el agua resulta en dos formas en equilibrio: HOCl (ácido hipocloroso) y y Ocl- .

La proporción entre HOCl y Ocl- depende de pH del agua. HOCl es un desinfectante más efectivo (100 veces más efectivo que OCl-), y esta forma predomina en un rango de pH de 3.0-6.7, el pH del agua potable debe estar entre 6,5 y 9,5, luego si existe la posibilidad de hacerlo, se puede tratar agua para que entre dentro de dicho rango y así aumentar la eficacia desinfectante del hipoclorito de sodio.

PROCEDIMIENTO.

La dosis recomendada para ser utilizada en la desinfección del agua es entre 1 y 5 mg/l. La dosis dependerá de la claridad o turbiedad del agua.

Se utilizan dosis mayores de 4 mg/l para aguas turbias y muy contaminadas en caso de no poder filtrarlas previamente; sin embargo a esas concentraciones el agua tendrá un sabor muy fuerte y desagradable, por lo que se recomienda que el agua turbia primero se filtre hasta conseguir una disminución suficiente de la turbiedad y luego se utilicen las dosis normales sugeridas.

Se recomienda que el nivel de cloro libre del agua desinfectada se mantenga entre 0.4 y 0,8 mg/l para evitar un sabor desagradable del agua.

Una vez que el agua esté clara y en un recipiente limpio, entonces debe agregarse el cloro líquido, en la cantidad adecuada, según las siguiente fórmula:

Vcl = VAg x D / C x 10

Vcl: volumen de solución de hipoclorito requerido en mililitros

VAg: volumen de agua a desinfectar en litros

D: dosis que queremos lograr en el agua a tratar en mg/litro

C: concentración % de cloro disponible en la solución de hipoclorito que empleamos

10: valor constante

Ejemplo: para desinfectar 20 litros de agua (bidón) con hipoclorito de sodio al 1.2% a una dosis de 4mg/l:

Vcl = 20 x 4 / 1,2 x 10 = 80/12 = 7 ml

Después de agregar la cantidad recomendada de cloro líquido, hay que agitar bien el recipiente donde se está desinfectando el agua, para que se mezcle completamente.

Después, hay que dejar reposar el agua al menos 30 minutos, para que el cloro elimine las bacterias. Si la temperatura está comprendida entre los 10 y los 18 °C, debe incrementarse al menos una hora, y aún más si la temperatura es inferior a los 10 °C. hasta dos horas.

La cantidad de sodio añadido al agua mediante el uso de hipoclorito de sodio no afecta generalmente la calidad del agua, ya que la desinfección es lograda en concentraciones relativamente bajas de cloro.

Esto merece ciertas consideraciones importantes, si nos estamos preparando para una situación de supervivencia por un periodo de tiempo previsiblemente largo, y disponemos de una abundante reserva de agua que tenemos que mantener desinfectada, o una fuente de agua que requiere serlo en el futuro por un largo periodo de tiempo. El almacenamiento de una reserva de hipoclorito sódico, necesaria para garantizar el tratamiento de dicha agua, nos presenta el problema de su pérdida de actividad en un corto periodo de tiempo. Por lo que para situaciones de emergencia a corto plazo nos puede servir, pero si estamos pensando en muchos meses o quizás años, no sería posible.

CÓMO PRODUCIR HIPOCLORITO DE SODIO.

Tarde o temprano agotaremos nuestras reservas y podríamos no tener disponible una fuente fiable del producto. Para esta situación existe un procedimiento, sencillo y poco costoso que permite elaborar por uno mismo una solución de hipoclorito de sodio. La fundación suiza Antenna Technologies ha puesto a punto el WATA, (https://www.antenna.ch/fr/activites/eau-hygiene/) video de funcionamiento, (https://www.youtube.com/watch?v=JxJBVktBEAI&feature=youtu.be&t=91) un pequeño aparato que funciona según el principio de la electrolisis y que, a partir de agua clara, sal y electricidad (una batería de automóvil o solar son suficientes), transforma la sal disuelta del cloruro sódico en hipoclorito. El modelo pequeño de este dispositivo puede producir un litro de hipoclorito cada hora, es decir, permite tratar 4.000 litros de agua al día, una cantidad que puede abastecer a entre 150 y 200 personas. En la actualidad, este procedimiento se utiliza en una cincuentena de países. Su ventaja es que, al contrario que la mayoría de productos clorados, permite la producción local, lo que abarata su coste, y funciona durante largos periodos de tiempo (unas 20.000 horas en principio).

Si disponemos de una fuente de producción de energía eléctrica (eólica o paneles solares) y dicho dispositivo, nuestra capacidad de garantizar un buen suministro de agua a largo plazo está cubierto.

Ventajas:

Fácil y seguro de transportar y de almacenar.

Muy eficaz cuando se utiliza correctamente.

El tratamiento es rápido y poco costoso, y su puesta en práctica, relativamente sencilla.

Puede utilizarse a escala individual, familiar o colectiva.

Normalmente, el agua tratada por cloración está protegida frente a microorganismos y gérmenes durante unos días, si se almacena correctamente.

Podemos sintetizarlo por medios propios.

Desventajas:

Corrosivo, se deben tomar estrictas precauciones durante el manejo.

Se evapora o desintegra en contacto con aire, luz y altas temperaturas, corto período de conservación.

En ocasiones las indicaciones sobre concentraciones no son seguras.

Tratar cantidades grandes de agua resulta difícil.

La cloración del agua puede crear subproductos (compuestos organoclorados) considerados nocivos desde el punto de vista sanitario.

  • HIPOCLORITO DE CALCIO – Ca(ClO)2.

El hipoclorito de calcio, comúnmente utilizado para el agua de las piscinas, es más estable que el hipoclorito de sodio, se conserva durante muchos años, también contiene una mayor concentración de cloro, al adquirirlo hay que asegurarse de que al menos contiene el 68% pero no más del 78% de hipoclorito de calcio y sin suavizantes del agua.

El hipoclorito de calcio también aumenta el pH del agua, luego, si existe la posibilidad de hacerlo, se puede tratar agua y aumentar la eficacia desinfectante. El hipoclorito de calcio está disponible como polvo blanco o en tabletas, por lo que primero se debe preparar es una solución, y sólo entonces añadirla al agua a tratar. La solubilidad de hipoclorito de calcio es relativamente baja, por lo que se disuelve mejor en agua blanda. Para la preparación de soluciones usa sólo recipientes limpios y secos para medir. Mezclar el hipoclorito solamente con agua fría. Agregar el producto al agua y no a la inversa porque se puede generar calor, produciéndose salpicaduras y hasta explosión, si se efectúa la mezcla en recipiente cerrado. Cerrar inmediatamente el envase que contiene el hipoclorito, después de cada uso, para evitar pérdida por volatilización del contenido de cloro.

El procedimiento a seguir para el tratamiento y la desinfección de agua para consumo humano, por medio de hipoclorito de calcio (cloro granulado), es el que se describe a continuación:

Cuando el agua esté clara (hay que eliminar la turbidez) y en un recipiente limpio, del volumen total a desinfectar retiramos una cantidad aproximada de 10% del mismo, en el cual debe disolverse por agitación el peso de hipoclorito de calcio (cloro granulado) que sea necesario dosificar; de acuerdo con la fórmula siguiente:

Pcl= Vag x D / C x 10

Pcl: Peso de hipoclorito cálcico requerido en gramos.

VAg: Volumen de agua a desinfectar en litros

D: Dosis de cloro que queremos lograr en el agua a tratar en mg/litro

C: Concentración del cloro granulado.

10: valor constante

Ejemplo: Se quiere desinfectar el agua contenida en un barril de 200 Litros. ¿Qué cantidad, expresada en gramos, de hipoclorito de calcio (cloro granulado) al 65% debe usarse para la desinfección si se trata de una situación de emergencia con una dosificación = 2 mg/litro.

Peso de cloro = 200 x 2 / 65 x 10 = 0.6 gramos de hipoclorito de calcio.

Advertencias Importantes:

Siempre deberá trabajarse con las unidades mostradas en este ejemplo, volumen en litros, dosis en mg/l y concentración en %. El resultado siempre estará expresado en gramos.

Como la solubilidad de hipoclorito de calcio es relativamente baja, es por lo que se disuelve mejor en agua blanda, se recomienda también utilizar agua tibia para disolverlo, para mejorar su solubilidad. En cualquier caso, todas las formas de hipoclorito de calcio contienen residuos insolubles que forman sedimentos en la solución. Hay que esperar hasta que el residuo inerte producido se asiente en el fondo del recipiente y luego, vaciar la solución madre al volumen total de agua a desinfectar; cuidando de que dicho residuo permanezca asentado en el fondo y no vaya a ser vaciado hacia el agua a desinfectar.

Al ser el Hipoclorito un oxidante fuerte, debe evitarse el contacto con fuentes de calor, ácidos, materiales orgánicos y combustibles, aceites, etc. debido a que pueden causar fuegos intensos, explosiones, ó gases tóxicos. Advertencia Importante: Nunca agregar cloro al agua cuando ésta esté turbia.

Ventajas:

Fácil de transportar y almacenar.

Más estable que el hipoclorito de sodio.

No agrega sodio al agua.

Muy eficaz cuando se utiliza correctamente.

Desventajas:

Solubilidad baja.

Puede causar obstrucción.

La concentración del cloro depende de la extensión de disolución lograda.

PASTILLAS POTABILIZADORAS (DIÓXIDO DE CLORO).

Las pastillas potabilizadoras contienen cloro y se pueden comprar en farmacias. Le pueden dar un sabor raro al agua dependiendo de la composición y es aconsejable no utilizarlas durante largo tiempo para evitar problemas de salud.

El dióxido de cloro es menos corrosivo que el cloro y superior a este para el control de la legionella. También es superior a algunos otros métodos de desinfección de agua secundarios ya que no pierde eficacia con el tiempo (las bacterias no crecerán resistentes a él).

Es más eficaz como desinfectante que el cloro en casi todas las circunstancias contra los agentes patógenos presentes en el agua, como virusbacterias y protozoos incluyendo los quistes de Giardia y  ooquistes de Cryptosporidium.

Una pastilla puede potabilizar un litro de agua. La utilización es sencilla: se filtra el agua , se introduce la pastilla, se deja que se deshaga durante unos minutos (el tiempo depende de cada pastilla, pero suele ser entre 20 y 30 minutos) y ya se puede beber el agua.

Las pastillas tienen la ventaja de que son baratas y fáciles de utilizar, pero tienen el inconveniente del mal sabor en algunos casos.

YODO.

Podemos disponer de yodo en comprimidos y en forma líquida. El yodo es sensible a la luz y pierde su eficacia, consecuentemente hay que asegurarse de que se almacena en un contenedor opaco que lo proteja. Es muy importante utilizar agua de una fuente lo más clara posible, si presenta turbidez, siempre que sea posible, hay que realizar un aclarado previo. El Centro para el Control de Enfermedades dice que el yodo puede ser tan eficaz como el cloro si se le permite actuar el tiempo suficiente.

  • YODO LÍQUIDO.

La solución de yodo es la tintura de yodo al 2% de la farmacopea, la dosis a utilizar es añadir cinco gotas por litro si el agua es clara. Si no ha sido posible realizar el aclarado previo, añade 10 gotas por litro de agua turbia. Agita la solución de agua y yodo hasta conseguir una mezcla uniforme. Dejar que repose durante al menos 30 minutos.

Cuando la temperatura del agua está por debajo de los 20º C, el tratamiento no se realiza de forma tan eficaz como con el agua tibia o caliente y la eficacia desinfectante del yodo disminuye. Por eso es importante mantener el agua lo más caliente posible, por ejemplo colocando el agua al sol mientras que el tratamiento se realiza.

Deja reposar la solución 30 minutos adicionales si el agua estaba a menos de 20ºC. o si se trataba de una fuente altamente contaminada. Sólo es aconsejable beber agua tratada con yodo durante unas pocas semanas, esta purificación química és sólo aconsejable a corto plazo. Tampoco se eliminará la posible contaminación química que pueda estar presente.

  • TABLETAS DE YODO.

La eficacia de tabletas de yodo también depende de la temperatura del agua y también influye la edad de los comprimidos ya que un paquete abierto de tabletas de yodo expira después de un cierto tiempo. Por lo general utiliza una tableta por cada litro de agua que quieras purificar.

Debes leer siempre las instrucciones de producto de purificación de agua de yodo para asegurarte de que tratas el agua correctamente. Asegúrate de que la tableta se haya disuelto por completo. Dejar que repose durante al menos 30 minutos. De forma análoga a lo dicho anteriormente, para el tratamiento de agua cuya temperatura sea inferior a 20ºC, deje reposar la solución 30 minutos adicionales.

Consejos y advertencias:

Se puede agregar una pequeña cantidad de zumo de limón o polvo de limonada para ayudar a neutralizar el sabor amargo del yodo. La Vitamina C (ácido ascórbico) también puede servir para este fin, pero hay que asegúrese de añadirla después del tratamiento, ya que disminuye el efecto de yodo.

Algunas personas son alérgicas al yodo. No utilizar yodo si tienes alergia a los mariscos.

Consulta a tu médico si estás tomando litio, estás embarazada ,tienes problemas de tiroides, o si eres mujer de más de 50 años.

PLATA IÓNICA.

En el mercado existen algunos productos para desinfectar agua y verduras que utilizan compuestos de plata iónica o coloidal. Aunque los fabricantes recomiendan esperar unos diez minutos después de añadirlos al agua, es preferible esperar el doble del tiempo sugerido.

OZONO.

Como purificador de agua, el ozono es un gas muy efectivo porque descompone los organismos vivos sin dejar residuos químicos que puedan dañar la salud o alterar el sabor del agua.

Ventajas:

Reduce de manera importante el aspecto turbio, el mal olor y sabor del agua, así como la cantidad de sólidos en suspensión.

No sólo elimina las bacterias causantes de enfermedades sino que también inactiva virus y otros microorganismos que el cloro no puede destruir.

Desventajas:

Elevado costo.

Requiere mantenimiento constante.

Instalación especializada.

Utiliza energía eléctrica.

RAYOS ULTRAVIOLETA (UV).

La luz ultravioleta, desinfecta el agua sin necesidad de compuestos químicos y ofrece mejores resultados que la destilación. No crea complejos químicos y no extrae los minerales que necesitamos del agua. Es necesario una fuente de energía eléctrica, pero sus necesidades pueden ser satisfechas fácilmente incluso con un panel solar portátil. Este método no elimina la contaminación química.

Se fundamenta en exponer el agua a desinfectar a la emisión de una fuente de rayos ultravioletas. Cuando la energía ultravioleta es absorbida por los microorganismos, su material genético ADN y ARN es alterado de forma incompatible con la vida.

La radiación aplicada a la desinfección ,está en la zona de onda corta (UVC), consiguiéndose mediante fuentes artificiales de UV, como son generalmente las lámparas de mercurio de baja y media presión.

En una primera etapa, el agua pasa por un filtro que retiene las partículas en suspensión. Después pasa por un filtro de carbón activado, el cual elimina el mal olor, sabor y color en el agua, así como el cloro. Por último, el agua es purificada por medio de luz ultravioleta, que se encarga de destruir las bacterias. Este método es automático, efectivo, no daña al medio ambiente y es fácil de instalar; además, puede purificar hasta 200 litros de agua al día. Puede durar hasta 10 años. Sin embargo, los filtros se deben reemplazar cada seis meses y el bombilla de la lámpara de rayos UV debe cambiarse cada año.

ÓSMOSIS INVERSA.

El proceso de ósmosis inversa utiliza una membrana semipermeable que separa y elimina del agua sólidos, sustancias orgánicas, virus y bacterias disueltas en el agua. Puede eliminar alrededor de 95% de los sólidos disueltos totales (SDT) y 99% de todas las bacterias. Las membranas sólo dejan pasar las moléculas de agua, atrapando incluso las sales disueltas. Por cada litro que entra a un sistema de ósmosis
inversa se obtienen 500 ml de agua de la más alta calidad, sin embargo, deben desecharse los otros 500 ml que contienen los SDT. Durante la operación, la misma agua limpia la membrana, lo que disminuye los gastos.

Su rendimiento diario es de 200 litros de agua y, con un mantenimiento adecuado, puede utilizarse hasta por 10 años. Ahora bien, si vives en una zona donde el agua es “dura” (el jabón no hace espuma), es decir, que contiene un alto porcentaje de sales de calcio y magnesio, este método no es muy recomendable.

ELECTRÓLISIS.

Para la implantación de éste sistema a nivel domiciliario, hay que tener en cuenta la calidad del agua y la disponibilidad de energía eléctrica. La electrólisis puede realizarse por energía eléctrica o solar.

  • EQUIPAMIENTO NECESARIO: Celda eléctrica, fuente de potencia, recipiente de 20 litros, depósito para el lavado de la celda electrolítica, facilidades para el envasado de la solución, controlador integral, panel solar, batería (en el caso de energía solar), 2 frascos de polietileno de 200 a 250 ml para el envasado de la solución desinfectante, 1 bidón de 20 litros con grifo para almacenar y desinfectar.
  • INSUMOS: Sal común (30 gr por litro de solución a preparar), vinagre (500 ml por ciclo de producción).
  • INSTALACIÓN: Ambiente protegido y ventilado con instalación eléctrica y que impida el acceso a los niños. El equipo de electrólisis debe instalarse ligeramente elevado del suelo. El recipiente de 20 litros debe ubicarse a distancia de la fuente de potencia y elevado del suelo.

Con estas especificaciones y abastecido por energía eléctrica puede abastecer a entre 500 y 2000 personas.Con energía solar a entre 100 y 500 personas.

Se hace necesario un adecuado mantenimiento mediante la limpieza de la celda electrolítica con agua y vinagre. La limpieza de los bidones y depósitos y la sustitución de los grifos deteriorados.

PASTEURIZACIÓN.

La pasteurización o pasterización es un proceso térmico que es realizado en líquidos (generalmente alimentos) con la intención de reducir la presencia de agentes patógenos

A diferencia de la esterilización, la pasteurización no destruye completamente las esporas de los microorganismos, ni elimina todas las células de microorganismos termofílicos.

Como ya hemos contemplado anteriormente el sistema de hervido del agua no entraremos en más detalles con éste método. Simplemente lo hago constar a efectos de rigor del artículo.

 

MÉTODOS DE CONSERVACIÓN Y ALMACENAMIENTO.

MATERIALES DE LOS RECIPIENTES.

(1 galón equivale a 3.78 litros).

Es muy importante acertar con el tipo de envase o contenedor donde guardaremos nuestra reserva de agua, tanto a corto como a largo plazo, pero sobre todo es vital para el largo plazo.

El tipo de material con el que está construido, tendrá que ser adecuado a la ubicación del depósito, tanto si es exterior, interior o subterráneo, así como las distintas opciones en cuanto a la capacidad del contenedor y su diseño.

Hay una gran variedad de recipientes que se pueden instalar en paralelo, mediante sistemas de vasos comunicantes; el número de depósitos interconectados entre sí es ilimitado.

  • RECIPIENTES PLÁSTICOS.

Los envases de las botellas y bidones que encontramos en los supermercados, no son los idóneos para conservar el agua por largos periodos de tiempo, no son envases muy resistentes y en muchos casos se advierte de su no reutilización. Están pensados para un consumo a corto plazo.

Los contenedores de plástico son los más utilizados, deben ser siempre de “uso alimentario” para poder almacenar agua durante largos períodos de tiempo. El plástico en sí mismo no es un problema debido a que las moléculas del polímero son demasiado grandes para migrar del envase al agua. Pero junto a las moléculas poliméricas del plástico se encuentran moléculas mucho más pequeñas que sí pueden pasar al agua y resultar nocivos para la salud.

Para saber qué recipientes son seguros y cuáles debemos evitar, se establece un símbolo de reciclaje en la parte inferior del envase. El número se encuentra estampado con valor del 1 al 7.

Los números de plásticos seguros para la salud son el 1, 2, 4 y 5.

El número 1, el tereftalato de polietileno (PET o PETE) se utiliza en envases de refrescos y bebidas carbonatadas, agua mineral, aceite y conservas.

El número 2 se corresponde con el polietileno de alta densidad (HDPE), es el mejor plástico para almacenar agua a largo plazo por ser uno de los plásticos más estables e inertes y es seguro porque no desprende toxinas.

El número 4 es el polietileno de baja densidad (LDPE) que se usa en bolsas de alimentos congelados.

El número 5 es el polipropileno (PP), que encontramos en botellas plásticas y envases para contener alimentos, aunque las botellas fabricadas con estos componentes no pueden ser reutilizadas, asunto muy importante para tenerlo en cuenta en el almacenamiento de agua.

Los envases que presentan los números 3, 6 y 7 deben evitarse a toda costa ya que contienen compuestos nocivos para la salud.

  • RECIPIENTES DE VIDRIO.

El vidrio como recipiente para el agua se enfrenta a una serie de cuestiones, incluida la facilidad con que se puede romper. Y lo más importante, la posible existencia de defectos microscópicos en el vidrio que pueden facilitar la contaminación del agua sin que lo sepas. Si debes almacenar agua en recipientes, que sean de vidrio Pyrex, y siempre que sea posible evitar el almacenamiento a largo plazo.

  • ACERO INOXIDABLE.

Esta es la mejor opción cuando se trata de almacenar agua a largo plazo, son resistentes y duraderos y también la opción económicamente más costosa.

 

DISEÑO.

Existe una gran variedad de diseños de depósitos, con una gran variedad de capacidad de almacenamiento desde 500 a 5000 litros o más. Dependiendo de nuestro caso particular podemos incluso instalar depósitos fijos de gran capacidad, de varias decenas de metros cúbicos, si disponemos de espacio que nos lo permita. Es muy importante ponderar muy bien los pros y contras de cada elección.

La opción más adecuada, es elegir la más flexible, la que permita adaptarse a múltiples situaciones, ya sea en un emplazamiento fijo, como ante la necesidad de vernos obligados a desplazarnos.

Elegir depósitos entre 500 y 1000 litros que puedan ser interconectados entre sí fácilmente, nos permite crecer para ajustarnos a las necesidades crecientes de almacenamiento, bien agrupándolos todos juntos o por separado, en sitios distintos para minimizar riesgos. Con un peso y dimensiones razonables se hacen fácilmente transportables (depósito vacío) en caso de necesidad. Es fundamental que su diseño permita la entrada por una puerta de vivienda estándar.

También es importante, que disponga de buen acceso a toda su superficie interior, para facilitar su limpieza. Los orificios para conexiones o llaves de salida del agua en la parte inferior son muy útiles y cómodos, pero también suponen un posible riesgo de fuga de agua. El color azul opaco impide al paso de los rayos ultravioleta, evitando así la aparición de algas en el agua almacenada. Es mejor almacenar agua en espacios cubiertos, frescos y oscuros.

 

MÉTODOS.

1.- Reutilización de las botellas de agua comerciales.

Una de las formas más baratas y fáciles de empezar a almacenar agua es empezar con agua embotellada comprada en alguna tienda. Pero si buscas ahorrar algo de dinero, entonces simplemente lava y rellena tus botellas de agua de plástico usadas. Estas botellas están diseñadas para contener el agua, por lo que se pueden usar para almacenar el agua de tu reserva a corto plazo.

Es posible que tengas que preocuparte por la lixiviación del plástico (sobre todo cuando la temperatura ambiente supera los 20° C o los contenedores están expuestos a la luz solar directa).

Las botellas de refresco de 2 litros son una buena y económica opción para el almacenamiento de agua. Son pequeñas, fáciles de guardar y pueden ser fácilmente transportadas en una mochila cuando quedarse en el lugar no es viable. Sólo hay asegurarse de lavarlas perfectamente antes de rellenarlas con agua.

Piensa en llenar cualquier hueco vacío de tus congeladores con botellas de agua. No sólo te da un aporte extra de agua, sino que ayuda a aprovechar más eficientemente la capacidad del congelador.

Pero ten en cuenta que los envases de las botellas y bidones que encontramos en los supermercados, no son los idóneos para conservar el agua por largos periodos de tiempo, no son envases muy resistentes y en muchos casos se advierte de su no reutilización, están pensados para un consumo a corto plazo.

2.- Barriles de agua.

Si te preparas para una situación a más largo plazo, debes mantener una cantidad suficiente de agua para entre 15 días y 1 mes. En éste caso una muy buena opción son los barriles de agua, no ocupan tanto espacio como podrías pensar, uno estándar con las medidas 74x167x120 cm, tiene una capacidad de 1000 litros. Estos barriles son generalmente azules y están hechos con materiales plásticos de alta resistencia y de grado alimenticio.

Son una gran opción si tienes espacio en un garaje o un sótano. Asegúrate de tratar previamente el agua que almacenas dentro de estos barriles. (El agua del grifo de la ciudad en teoría debería estar bien ya que está tratada).

3.-Tanques, cisternas y sistemas de captación de lluvia.

Otra opción muy popular para almacenar agua es un tanque o cisterna independiente. Estos tanques son comunes en las zonas rurales que no tienen acceso al servicio público de agua, pero se pueden utilizar prácticamente en cualquier lugar donde se pueda recoger el agua de lluvia. Aunque estos tipos de contenedores pueden ser demasiado grandes para algunos, ofrecen el beneficio adicional de poder captar el agua de lluvia conectándolos a los sistemas de canaletas para el tejado. Si puedes permitirte el lujo de instalar un sistema de captación en el tejado, ésta es una excelente opción para refugios de supervivencia a largo plazo, y puede contribuir en gran medida a resolver muchos de tus problemas de suministro de agua.

4.- Transporte personal.

Fundamental en cualquier mochila de 72 horas, o equipo de supervivencia: las cantimploras. Las podemos encontrar en una gran variedad de diseños. Su capacidad ideal está sobre el 1 a 1,5 litros para no penalizar demasiado con su peso. El material puede ser de plástico, éste lógicamente de uso alimentario. Debe ser resistente para que soporte caídas y golpes y libre BPA .Mejor si es transparente, así se puede apreciar su contenido y permite la desinfección del agua por efecto de la radiación solar. Son muy ligeras.

Las de aluminio pese a que su uso está muy generalizado son de un material menos resistente a los golpes y a los agentes químicos desinfectantes. Mejor opción son las de acero inoxidable, su única pega frente a las de aluminio, es que son más pesadas y más caras. Las cantimploras metálicas permiten calentar el agua hasta la ebullición para desinfectarla, esto es una ventaja sobre las de plástico. Dentro de las cantimploras metálicas, las de titanio serían la mejor opción, lo mejoran todo, ligereza y resistencia, pero tienen precios muy elevados.

En el diseño, hay que buscar formas que se acoplen bien al resto de equipaje, deben disponer de una fijación segura mediante funda o correa, que evite su pérdida.

El tapón tiene que ser fácil de abrir y cerrar, con un cierre seguro y hermético para evitar pérdidas. Las cantimploras de boca ancha tienen la ventaja de que permiten una limpieza mejor del interior que las de boca normal. En todo caso es muy conveniente que la rosca de la cantimplora se pueda adaptar a los filtros purificadores de agua del mercado.

 

ALMACENAMIENTO PARA PREPPERS URBANOS.

Tener un gran suministro de agua puede ser difícil para aquellos que viven en un apartamento. Aunque algunas de las opciones anteriores pueden no ser factibles, hay un par de cosillas que puedes hacer.

Botellas de 2 litros: Estas botellas son fáciles de guardar en apartamentos pequeños donde no es posible tener sistemas de almacenamiento más grandes. Llena tantas como puedas y mételas en los armarios, debajo de las camas y en cualquier otro espacio oscuro y fresco que tengas disponible.

Saber dónde encontrar fuentes alternativas de agua durante una emergencia: Contar con métodos de filtrado será imprescindible para aprovechar este recurso. Señala en un mapa todos los lagos, ríos, fuentes, abrevaderos, etc, que puedas encontrar cerca de tu zona.

Asegúrate de tener una forma de transportar el agua de vuelta a casa. Compra un par de contenedores apropiados ahora, para disponer de ellos cuando los necesites.

Saber dónde están estas fuentes naturales será tu salvavidas si las cosas van realmente mal. No descuides esta parte de su plan.

Almacenamiento de agua en la bañera. También puedes utilizar tinas, tinajas, cubos y cualquier otro recipiente limpio para captar el agua de lluvia.

El WaterBOB : Es una gran opción de emergencia para las personas que viven en apartamentos. Es bueno incluso para aquellos que sólo quieran añadir un poco de agua a sus suministros en el último minuto. El WaterBob tiene capacidad para 100 galones de agua, está hecho de plástico resistente de grado alimenticio, y mantendrá tu agua fresca y limpia durante un desastre.

Kit de Agua: Similar al WaterBOB, el Aquapodkit cabe en casi cualquier bañera y puede contener hasta 65 galones de agua.

  • RECOMENDACIONES PARA LA MANIPULACIÓN DEL AGUA.

Es bien sabido que tanto la manipulación como el almacenamiento del agua por parte de los usuarios son, muchas veces, los responsables de la transmisión de enfermedades; especialmente diarreicas. Es por ello que debes instruirte acerca de las siguientes recomendaciones, que son útiles para prevenir la contaminación del agua destinada para el consumo humano:

⦁ Para la recolección del agua deben emplearse recipientes limpios, que no hayan estado previamente en contacto con ningún tipo de material contaminante como son los combustibles, lubricantes, detergentes, etc.

⦁ Los recipientes que sean destinados a la recolección y transporte de agua deben ser empleados exclusivamente para este fin, evitando usarlos para otras actividades.

⦁ Procurar que los recipientes que son utilizados para la recolección y transporte del agua sean de boca pequeña y con tapa; evitando usar recipientes de boca ancha, donde puedan meterse las manos.

⦁ Los recipientes deben estar limpios en todo momento.

⦁ El agua deberá desinfectarse SIEMPRE antes de su almacenamiento.

⦁ El almacenamiento debe efectuarse en recipientes limpios, usados exclusivamente para esta actividad.

⦁ Estos recipientes deben permanecer tapados en todo momento.

⦁ Si el recipiente en el que se almacena el agua no cuenta con grifo o llave, debe usarse un cucharón limpio para extraer el agua que se vaya a utilizar. Este cucharón no debe utilizarse para otros fines y dejarse colgado dentro del recipiente, evitando obstruir la tapa.

⦁ Nunca debe meterse la mano ni otros elementos no limpios dentro del recipiente de almacenamiento.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .