CASOS REALES. SIR WILFRED GRENFELL.

CASOS REALES. HUGH GLASS.

CASOS REALES. JOHN COLTER.

El día que sobreviví al ataque de un oso

En nuestras actividades en naturaleza mantener una buena gestión del riesgo es algo imprescindible. Pero no siempre podemos preveer los imponderables. Este fue el caso de nuestro amigo Roger Josa Roig, que fue atacado por un oso en Kamchatka, dando pie a una de las historias de supervivencia más insólitas que nos han contado. Él mismo nos cuenta su historia, que analizamos con ayuda de nuestro experto en supervivencia Jaime Barrallo.

 

HAY COSAS INEVITABLES.

Me ocurrió durante mi primer viaje a Kamchatka, con mi primo Iscla, en una expedición de pesca de cinco días. En cuanto a pesca fue una experiencia excepcional, el único inconvenientees que la zona a la que habíamos llegado estaba llena de osos. Una de las jornadas yo estaba cansado y me retiré antes que Iscla a nuestro campamento, instalado a unos 500 metros en línea recta desde el río. Allí encendí un fuego y me puse a escribir mi diario de viaje. Cuando llevaba media hora solo, escuché un ruido en el bosque: una familia de osos. La madre con dos crías de dos o tres años, a punto de independizarse, que venían hacia a mí.

Lo primero que hice fue levantarme y moverme poco a poco hacia atrás. Las crías vinieron directas al campamento, pero la madre me rodeó en una suerte de emboscada, situándose a mi espalda. Cuando me estaba retirando escuchaba a la madre resoplando cada vez más fuerte, oculta por las hierbas de dos metros del prado que tenía detrás. Intuía su movimiento y supe que me iba a atacar. Trató de cogerme la primera vez, pero no lo logró, aunque ya me tenía a la vista, no dependía de su olfato. Me mordió en el hombro y la espalda, me hizo cortes muy serios en el brazo y me revolcó por el suelo. Me defendía como podía para intentar salvar mi vida. Logré darle una patada, pero ella reaccionó y me mordió el pie, abriéndome el talón. Sigo pensando que el animal me dejó tranquilo al ver que yo también me movía y luchaba. Tan rápido como vino se fue.

Me rehice como pude para ir a buscar a Iscla… se me hizo eterno: el susto y la adrenalina. Cada sonido en el bosque me hacía temer que el oso había vuelto. Cuando vi a Iscla pensé en la salvación. Él tuvo mucho sentido común y las ideas muy claras, así que lo primero que hizo fue hidratarme con suero oral, y yo empecé a ver la luz. Estaba anocheciendo por lo que volvimos al campamento a pasar la noche. Mi primo estuvo muy pendiente dándome de beber (había perdido mucha sangre) y tratando de que conservase toda mi temperatura corporal. A la mañana siguiente comimos un poco y como pude empezamos el camino de vuelta. Encontramos ayuda: nos llevaron al pueblo más cercano en coche unos leñadores que encontramos con muchísima suerte, ya que es una zona deshabitada. En un pequeño centro médico empecé mi recuperación.

He vuelto a la zona y mi reencuentro con los osos no ha sido dramático. No le guardo rencor a este animal, estaba en el momento equivocado en el lugar equivocado, y sigo sintiendo mucho cariño por ellos.

 

JAIME BARRALLO AL HABLA.

Que te de unas caricias un oso es una avería grave, pero casos como éste sirven para argumentar que cuando se habla de que un oso es peligroso no se
exagera: por mucho que les suene mal a los ecologistas de salón. En España hay muy pocos pero en zonas como Kamtchatka, Canadá, o EEUU hay
para una boda (del oso Yogui claro). El porcentaje de accidentes es bajo, pero es cierto que va en aumento: hay mas accidentes en EEUU y en Rusia en los últimos años que en el siglo pasado, quizá por falta de alimento, perdida de miedo a los humanos, el fin de la guerra fría… la razón no esta clara, pero
los datos están ahí.

Lo que describes es, como dicen los gringos, un ataque predador en todo regla: la hembra iba a por ti (la forma de aproximarse es un signo claro), no defendía a las crías, ya eran mayorcitas para hacerlo solas. Ni le atrajo tu comida (no sé si tenias pescado cerca de ti, esto podría ser una razón de por qué se aproximaron ), así que potencialmente te atacaban tres osos. Un solo oso pardo, tamaño ibérico, un oso negro y hasta el malayo (que es un bonsái de plantígrado) bastarían para convertir en picadillo a un bípedo parlante. Tienes suerte de estar escribiendo esto; los osos en Kamchatka son como Grizzlies o Kodiack (más grandes aún que los primeros) pero con acento “Tovarich”

En un ataque de este tipo no suele hacer efecto tratar de espantar al animal; la defensa cuerpo a cuerpo puede servir pero produce lesiones, si se puede es mejor darle en el hocico con algo contundente. Lo efectivo en este caso es “shot to kill”, con el oso tan cerca no procede un tiro de advertencia y herirlo no es ni lo más ético ni lo más seguro: un oso herido es mucho más peligroso. Claro, para disparar tienes que tener un arma. Las armas no son fáciles de llevar en la mayor parte de los países y hay que saber usarlas y tener licencia. Un spray especificopara osos o, si no se consigue, de defensa contra personas (en Rusia los hay) es también operativo a corta distancia. Tiene la ventaja de no matar al animal; la madre con una ráfaga habría reculado. Se ha confirmado un 90% de efectividad con los sprays específicos, aunque teóricamente no pueden llevarse en los aviones y en muchos países deben declararse al entrar, pero en Canadá, por ejemplo, te los venden sin ningún requisito y no merece la pena ahorrarse los 30 euros que vale: casi nunca se usa, pero llegado el caso te puede salvar la vida.

Tras el accidente, la hidratación es ciertamente vital después de perder sangre, aunque debo insistir en que tuviste mucha suerte y tus lesiones pudieron ser tan graves como para no poder esperar una noche o unas horas. En estos casos un teléfono satélite o un localizador pueden salvarte la vida, si es que alguien está disponible para rescatarte…

Está bien que no les tengas rencor, ellos son animales, no tienen nuestra moralina, simplemente sobreviven: matan para comer o defenderse… ya quisiéramos nosotros ser tan civilizados.

 

Origen: El día que sobreviví al ataque de un oso | Supervivencia | Revista Oxigeno

CASOS REALES. ARTÍCULOS DE INTERÉS.

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2.019

 

2.018

La historia de Nadia Murad, una joven yazidí que fue esclava sexual del Estado Islámico

Origen: La historia de Nadia Murad, una joven yazidí que fue esclava sexual del Estado Islámico

ARON RALSTON. 2.003.

imagesNorteamericano, nacido en Marion, el 27 de octubre de 1.975. A la edad de 27 años renuncia a su trabajo como ingeniero mecánico en la empresa Intel para cumplir su sueño de convertirse en instructor de montañismo y subir todas las cumbres de más de 4.000 metros del Colorado.

El 25 de abril de 2.003 se dirige al Parque Nacional Tierra de Cañones en Utah sin avisar a nadie de sus planes. Como explica con sus propias palabras: “En medio de la naturaleza yo encontraba satisfacción: pararme en un lugar donde pensé que era imposible llegar, me hacía sentir de una manera única. Había una necesidad de ego, tenía grandes ambiciones y quería saber de qué estaba hecho”.

El primer día conoce a dos exploradoras, Megan y Kristi, con quienes pasa unas horas. Luego, sigue su excursión solo. El segundo día, mientras está haciendo senderismo por el cañón Blue John, cae accidentalmente a un acantilado. Una roca de 90 kilos cae detrás de él y aplasta su antebrazo derecho contra la pared del pozo, que trató de remover inútilmente durante horas, quedando irremediablemente atrapado. Sigue leyendo

HIROO ONODA, 1.944 – 1.974.

1Japonés, nacido el 19 de Marzo de 1.922 en Wakayama, fallecido el 16 de Enero de 2.014 en Tokio. A la edad de 20 años, durante la II Guerra Mundial, se alistó en un ejército japonés fuertemente influido por el Bushido (camino del guerrero) y la idea de que rendirse era algo vergonzoso,para luchar en el Pacífico, donde fue instruido como oficial de Inteligencia.

El 26 de diciembre de 1944 lo enviaron a la Isla de Lubang, ubicada a 75 millas al sudeste de Manila en las Filipinas donde se incorporó a la Brigada Sugi con la orden de hacer todo lo posible para impedir su caída en manos del enemigo, especialmente atacando las pistas de aterrizaje y los muelles del puerto para evitar que fueran usados por el enemigo. Sigue leyendo

Un legionario y un boina verde hacen su guerra contra el Daesh en Irak – EL ESPAÑOL

Dos españoles se integran en filas de los Peshmerga kurdos. Su bautismo de fuego fue el 15 de enero.

Origen: Un legionario y un boina verde hacen su guerra contra el Daesh en Irak – EL ESPAÑOL

SHIN DONG HYUK 1.982 – 2.005.

descarga (1)Norcoreano nacido con el nombre de Shin In Geun el 19 de noviembre de 1.982, en el campo de concentración de Corea del Norte: Campo 14. Hijo de 2 prisioneros del mismo campo que fueron autorizados a casarse por su buen rendimiento en los trabajos forzados que eran obligados a realizar a diario. Los padres no tuvieron nada que ver en la elección de su respectivo cónyuge.

La historia de supervivencia de este hombre se dilata los 23 años que pasó en el gulag, desde su nacimientoI hasta su fugaI en 2.005.

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